¡A tomar agua!

Ante las altas temperaturas, es vital que los niños se mantengan hidratados

AGENCIAS

La intensidad del calor en el verano demanda beber agua casi todo el día.

Y los chicos, sobre todo, deben evitar sufrir una deshidratación porque gran parte de su vida se desarrolla al aire libre.

César Lucio Ramírez, pediatra y profesor en la Escuela de Medicina del Tecnológico de Monterrey, advierte que los niños son muy activos, corren, brincan y gastan mucha energía, por lo que constantemente están perdiendo líquidos.

“Hay que acostumbrarlos a tomar agua a partir de los 6 meses, cuando ya pueden beber otro tipo de líquidos, para crearles el hábito, pero la mejor manera es no dándoles ninguna otra bebida, como jugos o aguas de sabores, y que se adapten a tomar sólo agua”, indica.

“Si todo el tiempo toman bebidas azucaradas, en lugar de hidratarlos va a suceder lo contrario, porque empiezan a perder más líquidos y electrolitos a través de la orina y el sudor por la alta concentración de glucosa”.

Las bebidas energéticas se deben descartar como hidratantes, porque contienen otras sustancias, como taurina y cafeína, que no son adecuadas para ellos, mientras que las bebidas deportivas o isotónicas no son necesarias a menos que estén jugando un partido de futbol de 90 minutos bajo el sol o se ejerciten de forma competitiva y tengan que entrenar varias horas al aire libre.

El pediatra aconseja que para mantenerse hidratado se requiere diseñar un horario.

De nada sirve, agrega, que el niño tome dos litros de agua las primeras tres horas del día y después suspenda la ingesta.

“Entre los 3 y 8 años se recomienda tomar por lo menos cinco vasos de agua al día; si es mayor, ocho vasos o dos litros de agua repartidos en el día”, señala.

Durante la actividad física es necesario concentrarse en la ingesta de agua antes, durante y después del ejercicio. Si practica cualquier disciplina de una hora cada tercer día debe beber ocho vasos al día.

La deshidratación

Cuando la deshidratación es leve, el niño presenta falta de energía, le duele la cabeza, trae la boca seca y no se siente al 100 por ciento, pero al empezar a tomar agua desaparecen los síntomas.

“Un niño que está haciendo deporte al aire libre en verano, y que no ha tomado agua, puede caer en una deshidratación moderada”, advierte Lucio Ramírez.

“Los síntomas son que orina menos, se siente agotado y busca estar tomando líquidos porque su cuerpo le demanda hidratarse”.

En una deshidratación severa, si se le agrega el vómito y la diarrea por enfermedad, lucirá con los ojos hundidos, tendrá la presión baja y, además llorará sin lágrimas.

“La solución inmediata no es rehidratarse con agua, sino llevarlo al médico para aplicarle suero intravenoso”.

Recomendaciones

Cuando los chicos están en el colegio se deben tomar ciertas precauciones, como evitar el ejercicio al aire libre entre las 11:00 y 16:00 horas debido a que los rayos del sol son más fuertes, aconseja el pediatra.

“Se recomienda entrenar por la tarde y en caso de que practiquen futbol o basquetbol en verano, tomarse cinco minutos de descanso a la mitad del juego para tomar agua y refrescarse antes de continuar”, agrega.

Toma nota

Para evitar deshidratación en los niños, sigue estos consejos:

– La mayoría de los niños prefiere los refrescos o los jugos porque no se les impuso desde bebés a tomar agua, por eso es importante acostumbrarlos desde los 6 meses a ingerir agua.

– Ninguna bebida sustituye al agua natural.

– Si el pequeño no acepta tomar agua, se pueden preparar en casa bebidas frescas de frutas, como melón, sandía o limón.

– Las bebidas comerciales tienen concentraciones muy elevadas de azúcar y no ayudan a la hidratación.