Historia de una Vacunación

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Héctor Efraín Ortega Castillo

Comprendo que a Usted, amable lector, no le entusiasme demasiado el conocer los pormenores de una historia personal, como fue la vacunación que su servidor, autor de estas líneas, tuvo a bien recibir hace unos días; en especial si Vd. aún no ha recibido la suya, merced a este ansarino gobierno transformador. Huelga decir que entiendo que posible y probablemente le importe un egregio rábano dicha experiencia, por lo que concentraréme en relatarle más bien la historia de cómo fue la primera vez que hubo una vacuna.

Pese a que hase popularizado que fue Louis Pasteur a quien ocurriósele la idea de insacular a los humanos con gérmenes debilitados, para que estos combatieran a los más fuertes (algo que podría sonar ilógico desde un punto de vista militar), en realidad el primero en iniciar la era de la vacunación fue el británico Edward Jenner en 1796, cuando experimentalmente, rasgó el brazo de un niño de 8 años con material de una llaga de la viruela bovina de una mujer que ordeñaba vacas, y más tarde repitió el mismo experimento, agregando una pequeña cantidad de la enfermedad. La experimentación fue todo un éxito y el infante (llamado James Phipps) quedó inmunizado, iniciándose así la Era de la Vacunación.

Ya después sería el científico galo Pasteur el que demostraría que los seres humanos podían quedar inmunizados si se inyectaban bacterias debilitadas, todo lo cual debióse a una feliz serendipia, o como decimos aquí: una chiripada.

Resulta que allá en 1880, Don Louis tomóse unas merecidas vacaciones, dejando a su ayudante Monsieur Charles Édouard Chamberland encargado del changarro, solicitándole que de favor inoculase a un grupo de pollos con un cultivo de la bacteria responsable del cólera aviar para que analizase el proceso de la enfermedad. Mas he aquí que el auxiliar olvidó hacerlo e igualmente se fue de vacaciones (imaginamos que a la Rivera francesa, que en esa época se pone de rechupete). Después de un mes, ambos regresaron encontrando a las aves sin estar infectadas, encontrando el cultivo de la bacteria en el mismo lugar en que lo dejaron, aunque muy debilitado. Inmediatamente, Chamberland inoculó a los pollos, encontrando que más tarde estos no murieron, aunque hasta la fecha no se sabe quién les daba de comer durante ese mes que ambos bacteriólogos andaban pasándola de lo lindo.

Las aves infectadas desarrollaron algunos síntomas y una versión muy leve de la enfermedad, mas sobrevivieron. Dándose cuenta de esto, Pasteur volvió a infectar a los pequeños gallus gallus domesticus con el cólera y nada les pasó. Luego entonces, arribó a la conclusión de que insacular con bacterias debilitadas a los organismos, crearía en estos anticuerpos que combatirían a la enfermedad. Nacía así el gran desarrollo de la Vacunación (y con ésta, miles de personas que no creen en sus efectos y sí en que todo es una perversa conspiración global para quien sabe qué malignos fines). El bacteriólogo francés Pasteur de paso inventó el sometimiento de alimentos líquidos a una alta temperatura por un corto periodo de tiempo para, inmediatamente, enfriarlo para así acabar con los microorganismos que puede tener. A esto último se le llama “Pasteurización”, que resulta más fácil que pronunciar “Chamberlandización”. Mi teoría es que el ayudante volvió a meter la pata, pero por cuestiones semánticas dejó que su jefe se llevara el crédito.

De ahí en adelante, la vacunación vendría a traer múltiples beneficios a la humanidad, merced a otros investigadores, científicos y médicos que han logrado derrotar a un sinfín de enfermedades. En 1977 se declaró erradicada a la viruela, en 1991 a la poliomielitis (en Estados Unidos y el Hemisferio Occidental), y solo se registró un caso de difteria en la Unión Americana en 1998. Por supuesto que en el caso del pérfido Covid-19 que nos asola desde hace un año, aún falta mucho. Pero la guerra contra este monstruoso virus continúa y seguro estoy de que la humanidad, una vez más, saldrá victoriosa.

Mi admiración y mis respetos a los miembros del Cuerpo Médico de la Secretaría de Marina Armada de México, responsables de la vacunación que ya ha empezado. Enhorabuena.

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