El eterno legado de Tomy

Tomás Setién Fernández cumple un año de fallecido; su legado continúa más vivo que nunca

J. Antonio Marín

Diario El Mundo

Un año pasó, pero la memoria nos recuerda a nuestro querido Tomás Setién Fernández. Justamente el 14 de abril pero del 2020, quien fuera columnista, reportero y principalmente un amigo de Diario El Mundo, “colgó la pluma”, dejando un enorme hueco entre familiares, amigos y periodistas deportivos de la región y el estado de Veracruz.

Tommy, como le llamaban sus más cercanos, falleció a los 73 de los que dedicó más de 40 a la crónica deportiva de la ciudad y la región. Más de cuatro décadas donde contó lo más relevante del deporte, pero principalmente del beisbol, futbol, toros y el boxeo.

Su pérdida fue irreparable, pero su legado persiste. Días atrás, en un torneo del Casino Español por Semana Santa lo recordaron sus grandes amigos Roberto Luévano, Toño Esqueda, Rivelino Robles y compañía. Han pasado 12 meses desde el adiós, y durante este tiempo no hubo día en el que no fuera nombrado o pensado.

En vida Tomás fue parte de equipos deportivos como el Deportivo Universitario Cordobés (DUC) que formó parte de una Segunda División. Eso le valió el tener un innumerable grupo de amigos futbolistas, directivos y entrenadores que años más tarde continúan recordando a Tomás como una persona noble.

Setién fue fiel seguidor de los Pumas de la UNAM, y aunque le perdió cierta fe a la Selección Nacional, nunca dejó de apoyarlos. Observar junto a él los Mundiales era especial. Cada partido, sin importar los rivales, Tomás tenía una historia que contar sobre las selecciones en turno.

A un año de su irreparable adiós, Setién sigue en los corazones de sus amigos y familiares. Las páginas de Diario El Mundo sin duda extrañan a uno de sus columnistas favoritos. Y  sí, como diría Tomás: el balón no se detiene, pero extrañamos a mares al maestro.

Un año sin mi segundo padre

Toto, me heredaste lo mejor que fueron tus sabios consejos. No pude haber pedido más.

De pequeña no podía decirle a mi tío su nombre, de Tomás pasó a Toto y siempre se quedará ese apodo del mejor tío. Te extraño demasiado pero tengo muy presente que estás en mi corazón y desde el cielo me cuidas.

Te amo con todo mi corazón, Toto.

Natalia Setién Aguilar