El beso es indestructible

El beso es una manifestación de cariño que no lo pudo extinguir la pandemia, asegura el profesor investigador de la Facultad de Sociología de la UV, doctor Gualberto Díaz González

Raymundo García G

El Mundo de Orizaba

El beso es una manifestación de cariño que no lo pudo extinguir la pandemia; pese a las recomendaciones sanitarias para mermar contagios; hoy el beso es una forma de afecto que se debe dar con responsabilidad entre las personas que de verdad se aman, tratando de cuidarse para no contagiarse y contagiar, expuso el profesor investigador de la Facultad de Sociología de la UV, doctor Gualberto Díaz González.

Debido a que el virus se transmite por contacto y proximidad, las autoridades sanitarias recomendaron no saludar de mano ni de beso, además de mantener una sana distancia de mas de un metro entre personas cuando se dialoga.

Eso cambió radicalmente en más de un año la forma de socializar, de mostrar simpatía, cariño, y lógicamente que esto está trayendo una crisis emocional, dijo.

“El que las personas no puedan acercarse más, por la pandemia, se traduce en una crisis emocional de la vida cotidiana, el hecho que estemos distanciados unos de los otros y que no podamos acercarnos, abrazar, saludar de mano, beso o socializar como regularmente se hacía, trae consigo una crisis” expuso el doctor.

Las muestras

Pero el beso como muestra de cariño no ha podido ser extinto, perdura entra las personas que se quieren.

Quienes se besan son personas que viven juntas o tienen una relación de pareja. “Creo que ahí no hay tanto problema, esa muestra de cariño se sigue dando entre personas que lo puedan manifestar de forma sincera pero responsable”, dijo.

La pandemia a todos nos hizo potencialmente desconfiables de que podamos ser portadores, y esto a la larga va a traer consecuencias emocionales muy severas en las personas, en la forma en cómo nos comunicamos y socializamos, porque en la historia de la humanidad no habíamos experimentado esta crisis de manera global ni tan severa.

Ha habido pandemias pero no trajeron una crisis tan fuerte como la de ahora; hoy la mayoría anda con cubrebocas, temeroso y desconfiado de los otros, “nos vemos con recelo, desconfianza, si alguien no tiene mascarilla ya lo vemos sospechoso hasta con cierto enojo”, expuso.

Esto es el comienzo de una crisis que la vamos ir viendo cómo se incrementa en la medida que no nos permita acercarnos a nosotros de manera “normal” como venía siendo antes.

Y esto afecta en lo emocional porque digamos que el beso es la manifestación más sincera de decirle a la otra persona que la quieres, que la respetas, que estás con ella, y al no poderlo hacer se traduce en una crisis emocional.

¿Volveremos a saludarnos como antes?

Aunque la pandemia no tienen fecha de término, y se ha prolongado, el especialista considera que sí se regresará a la normalidad para saludarnos como antes.

Los estudios más recientes apuntan a que la vacuna poco a poco van a ir disipando la crisis sobre todo en los lugares donde se ha aplicado en mayores cantidades, pero por lo menos este año y el otro creo que va a seguir este problema.

Y es un problema mayor en la medida de que estamos bajo un sistema capitalista y esta forma de tenernos confinados y aislados, dependientes cada vez más de la tecnología, también es una forma del control social que ejerce el sistema capitalista sobre las poblaciones, señaló.

Se tiene que ir entendiendo que esta crisis también es provocada por las grandes empresas tecnológicas, por los grandes capitales internacionales que les conviene de alguna forma esta manera de vivir separados, que la gente no se reúna.

Falta de socialización

La falta de socialización afecta mucho en el plano emocional, psicológico, y cognitivo. Los estudios recientes afirma que quienes van atener más impacto del confinamiento es en la población joven, y la más joven son los niños, porque necesitan socializar, convivir con otros de su edad, llevar una vida plena y su desarrollo queda truncado en la medida que se les impide salir, tener contacto con otros.

Eso va tener una gran consecuencia, los investigadores dicen que los niños necesitan tener contacto con otros niños de su edad, salir, jugar, y recrearse y en la medida que no se pueda hacer va a repercutir en el desarrollo emocional.

Hay niños que nacieron durante la pandemia y no conocen otra realidad más la que se está viviendo.

Beso responsable

Si bien no se puede omitir el beso entre las personas que se tienen un afecto especial es importante que ambos actúen con responsabilidad, aplicando cada una de las medidas que ha recomendado el sector salud.

Si se va salir, tomar en cuenta a donde se acude, si se va a exponer a lugares públicos usar el cubrebocas, aplicarse gel desinfectante en cada instante.

No exponerse en sitios de riesgo de manera irresponsable, porque contribuirían a lo que ya está pronosticado como la tercera ola, y se va a disparar este problema por la falta de responsabilidad de la gente al no acatar las disposiciones básicas.