Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 24,36-43:

Mientras hablaban de esas cosas, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: “La paz esté con ustedes”. Ellos, desconcertados y llenos de temor, creían ver un fantasma. Pero él les dijo: “No temas; soy yo. ¿Por qué se espantan? ¿Por qué surgen dudas en su interior?. Miren mis manos y mis pies. Soy yo en persona. Tóquenme y convénzanse: un fantasma no tiene ni carne ni huesos, como ven que tengo yo”. Y les mostró las manos y los pies. Pero como ellos no acababan de creer de pura alegría y seguían atónitos, les dijo: “¿Tienen aquí algo de comer?”. Le ofrecieron un trozo de pescado asado; él lo tomó y se puso a comer delante de ellos.
Palabra del Señor.

Muchos piensan que la Resurrección de Jesús es un acontecimiento espiritual, lo cual es algo muy empobrecedor del misterio de la Resurrección. Jesús ha resucitado también corporalmente, dándonos la esperanza cierta de nuestra propia resurrección corporal después de la muerte.
El mismo Jesús subraya que no es un fantasma, por ello come tratando de destacarse la realidad corporal de su resurrección.
También les muestra las manos y los pies destacando que el mismo que ha sido crucificado y depositado en un sepulcro, es el mismo que ahora vive. La muerte de Jesús fue real, así como su resurrección.
De esto se puede deducir que la vida cristiana no es algo únicamente espiritual, sino que tiene repercusiones en todos los aspectos de la vida del hombre. Lo que afecta a tu espíritu afecta a tu cuerpo, lo que daña a tu cuerpo repercutirá en su espíritu. De manera similar aquello que beneficia a tu espíritu se verá reflejado en tu cuerpo.
Cuanto repercutirá la resurrección de Jesús en el espíritu y en el cuerpo de un cristiano, ello se reflejará en la vida personal y familiar de aquel que se deje invadir por la Resurrección de Jesús. La vida del hombre tocado por la presencia de Dios indudablemente que cambiará y se percibirá. Aquel que ha experimentado la resurrección de Cristo lo reflejará en su vida. Pide el Espíritu del Resucitado para tu vida, los que te rodean lo notarán.