De mago a detenido

AVC Noticias

Gonzalo Guadalupe de 64 años, trabaja en un taller de prótesis dental, aunque tiene el oficio mago y es conocido por su acto de ventriloquia, no tiene antecedentes penales, por eso su familia duda de la versión de las autoridades sobre su detención en un enfrentamiento con fuerzas del orden en Fortín.
El martes 30 de marzo, Gonzalo fue a dejar comida al dueño del taller de tatuajes South Siders en el centro de Orizaba, parte de la ayuda que brinda a una de sus hermanas.
Pero a la hora de la entrega, un grupo de personas armadas lo recibieron, aun con la comida en la mano lo tumbó al suelo. En el sitio ya había un comando de personas armadas que lo sometieron y lo sustrajeron de este lugar junto con otras siete personas.
Familiares pensaron que estaban desaparecidos, pero horas después el gobierno de Veracruz informó que eran parte de una banda de delincuentes detenidos durante un enfrentamiento en Fortín de las Flores.
Las ocho personas fueron trasladadas al Penal de Amatlán de los Reyes (posteriormente liberaron a un menor de 17 años, pero Gonzalo Guadalupe, junto a Raúl Martínez López, José Rogelio de 35 años, Itzel Marceli de 20 años, Gabriel de 20 años y Erwin de 19 años, fueron acusadas de ultrajes a la autoridad.
Las versiones se contradicen, afirma la familia: “Lo que comentan los testigos es que él llegó y tocó (en el lugar de tatuajes), lo hicieron pasar e inmediatamente lo tiraron y comenzaron a golpear; él llevaba comida en la mano, por eso es que todo el mundo lo comenta, que sólo iba a entregar comida al negocio”, narró un miembro de su familia.
Sus seres queridos afirman que Gonzalo y los otros detenidos pasaron de secuestrados a detenidos sin ningún tipo de prueba y por ello critican que el gobernador Cuitláhuac García Jiménez no quiera reunirse con ellos a pesar de que han señalado que las acusaciones contra los siete detenidos es un montaje.
“Que tome cartas en el asunto, que analicen el asunto porque pasaron de ser de secuestrados a detenidos de un delito que no cometieron, por eso se les ha hecho un llamado a las autoridades para que analicen el caso a fondo porque el lugar donde fueron raptados o secuestrados no tiene nada que ver con el lugar en el que aparecieron o donde dicen los policías que los detuvieron”.
Los familiares de Gonzalo notaron que no llegó a su casa, pero fue hasta el siguiente día que se pudo comunicar con ellos para decirles que estaba detenido en el mando único de Córdoba.
“Ese día ya no llegó a su casa, nosotros le estuvimos marcando por teléfono y ya no contestó; iba a hacer lo mismo de entregar comida a esa persona, lo fui a buscar al lugar donde vive y no estaba, ni el encargado me supo dar información; pensamos que se iba a comunicar con alguien de la familia, pero pasadas las 6 de la tarde nos dijo un familiar que se había comunicado con él para decirle que estaba detenido”.