Las reformas a la Ley de derechos Indígenas para la protección de su genoma en Veracruz.

Hands writing on old typewriter over wooden table background

Dr. Ramón Rocha Manilla*

“Los efectos de la conquista rompieron en pedazos la identidad cultural
y social que los indígenas habían alcanzado”
Eduardo Galeano (1940-1915).

La explotación de la cultura y la biología indígena ha sido una práctica común en América desde la invasión ibérica en el siglo XVI. Ya sea la explotación de las tierras indígenas, o su acervo cultural, el marco legal de protección a las comunidades indígenas ha sido escaso. Conforme avanza el mercado y la ciencia, existen nuevos intereses de explotación a la cultura y biología indígena, siendo ahora su material genético del interés de las grandes farmacéuticas y de capitales científicos.
El material genético o genoma de los pueblos originarios es el conjunto de todos sus genes que, en varios casos, se ha mantenido más o menos puro, similar al que tenía México hace más de 500 años. Existen comunidades indígenas, por mencionar en la Sierra de Zongolica (Veracruz), cuyas poblaciones migraron hace más de un milenio y sus miembros durante siglos se han mestizado con sus propios vecinos de la comunidad. Su acervo biológico es más o menos similar al acontecido hace más de 10 siglos, como se podría mencionar en poblaciones como Necoxtla, Tzoncolco o Zacamilola, entre otras. Este escenario contrasta con otras poblaciones que han mantenido constantes procesos de mestizaje (como Orizaba o Córdoba) y por lo que sus vecinos han mezclado sus características biológicas a lo largo del tiempo.
Estas poblaciones indígenas, poco mestizadas, son muy atractivas por que presentan complejos epidemiológicos poco frecuentes, por decir, las mencionadas presentan muy baja frecuencia de diabetes, hipertensión, obesidad o mortalidad por COVID19. Desde luego que esto se debe a sus condiciones culturales, sus determinantes sociales, pero también a su complejo biológico, el cual presenta genes que pueden hacer una especie de protección para cierto tipo de enfermedades.
Estos “genes buenos” son características que producen proteínas que pueden proteger a estas comunidades, a diferencia de las mestizas qué, por las constantes mezclas biológicas, pudieron haber perdido esos genes protectores.
Grupos científicos y farmacéuticos pueden encontrar atractivo estudiar a estos grupos indígenas, en varios casos para gastar financiamiento, buscar prestigio en sus publicaciones y lograr méritos ante el Sistema Nacional de Investigadores (SIN) del CONACYT, y en otros casos, farmacéuticas que quieren descubrir cómo es que esos genes protegen la salud, para obtener un nuevo medicamento con el cual lucrar con patentes y acrecentar la fuerza mercantil de su industria, todo esto sin generar algún beneficio a las comunidades indígenas estudiadas.
Hace unos meses, mi diputado titular por el XX Distrito de Orizaba, Nahum Álvarez Pellico y quién escribe como suplente, propusimos una modificación a la “Ley de Derechos y Cultura Indígena para el estado de Veracruz”, buscando evitar la explotación indígena y de paso, proteger su derecho a la salud.
Deseo con ello, referir los contenidos de esta propuesta de modificación, la cual es el primer marco legal en México para proteger a los grupos originarios.
El proyecto trata de modificar 13 artículos y adicionar 2 a esta Ley, en el sentido de asegurar la protección a los derechos bioculturales de la población indígena en Veracruz, ya que la ley actual, solamente da protección a la cultura, pero no a la salud o su contexto biológico, que está sustentada en la “Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos”, de la ONU.
La modificación a la ley conlleva la decisión libre de los pobladores indígenas en participar o no en un proyecto de investigación, sobre todo integrado en el artículo 50, en la cual se refiere la obligatoriedad de que cualquier panel científico se dirija a las comunidades estudiadas en su lengua original. Las modificaciones al artículo 45 incluye que si una comunidad acepta participar en una investigación y esta logra patentes que generen ganancias a la industria, la debe de compartir con la comunidad con inversión y recursos. Además, que todo panel científico está obligado a regresar a la comunidad a informar los resultados de la investigación.
Pero la reforma también contempla el conocimiento médico indígena, en el cual se protegerá también la patente de sus saberes. Las reformas a la Ley integran a la Universidad Veracruzana Intercultural en sus artículos 44, 45 y 47, como una institución que intervendrá para dar certeza académica al conocimiento indígena tradicional desde la interculturalidad, de tal forma, que los médicos y parteras tradicionales, se auto-organicen para validar su conocimiento, y que solo la UVI tenga la capacidad de reconocerlo oficialmente. Además, la Ley promueve la formación de centros de medicina tradicional indígena, de acuerdo al contexto intercultural.
La misma Ley en su artículo 48, contempla como derecho de cualquier mujer la atención del embarazo y parto en las prácticas de la partería tradicional, con el absoluto apoyo del Sistema de Salud de Veracruz a través de su red hospitalaria.
Refiriendo la Ley el derecho a la Salud de las comunidades indígenas, además de la libre decisión del parto, la reforma contempla el asegurar la atención pública a los pacientes indígenas. Para evitar el acoso y empobrecimiento de los indígenas al llegar a hospitales privados que les facturan cuentas demasiado elevadas por servicios otorgados, en muchos casos sin consentimiento y en otros presionando a los familiares y enfermos, lo que les extrae numerosa cantidad de dinero. Por ello el artículo 49 integra la obligación a las direcciones de los hospitales privados en Veracruz, a dar todas las facilidades a los pacientes y familiares para ser trasladados a hospitales públicos, siendo penado cualquier tipo de omisión o presión por hospitalizar o mantener hospitalizado a los pacientes. Inclusive contempla obligación de hablarles en su lengua original.
Estas, entre otras ideas se integran a las reformas a la Ley, la cual, esperemos pronto, nos conceda el Congreso de Veracruz su consolidación final.

*Médico y Sociólogo; diputado local suplente XX Distrito Veracruz.