Desde El Portal: Regalitos del Día de la Mujer

Marcela Prado Revuelta

El Día Internacional de la Mujer se celebró por primera vez en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza, el 19 de marzo de 1911. Con asistencia de más de un millón de personas, hombres y mujeres, nomás exigieron el derecho al voto, derecho de ocupar cargos públicos, derecho al trabajo y a la educación y a la no discriminación laboral.

Poquitas cosas pedían aquellas mujeres, hace nomás 110 años.

Por fin, en 1972, la Asamblea General de las Naciones Unidas, declara el año de 1975 como el Año Internacional de la Mujer. Se tardaron nomás 46 años en darse cuenta del asunto: somos más mujeres que hombres en todo el mundo. Fíjese bien.

En 1911, mientras en el viejísimo mundo las mujeres exigían sus derechos humanos, aquí en México, “andábanos cortando rábanos”, a tiro limpio, comenzando una Revolución que, si usted se fija bien, aún no termina… “Que no le digan, que no le cuenten…” Aún no termina.

Es verdad que en México las mujeres tenemos derecho al voto, desde 1953, gracias a Adolfo Ruiz Cortines. Es verdad que tenemos derecho a la educación, (siempre y cuando los niños no se lleven todo el presupuesto familiar y tú para que estudias si al ratito te casas, dicen los papás, para lo cual, con gran fiesta “de los quince”, andan exhibiendo a las niñitas en busca de chambelán, fíjese bien.)

Es verdad que tenemos “derecho al trabajo” donde, ¡por supuesto!, nos pagan menos a las mujeres que al tarado del jefe, nomás porque es niño. Es verdad. Lo de la discriminación laboral aún persiste, me “digan lo que digan los demaaaás”, con voz de Raphael en sus buenos tiempos.

Es verdad que el Artículo Primero, párrafo cinco, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos dice, a la letra:

Art. 1°, Párrafo 5.- “Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas”. SIC

Pero lo que dice el Artículo Primero de nuestra Constitución es mentira.

Perdón. Es mentira. Con contadas excepciones.

Fue necesario un ordenamiento del “50/50%” de “paridad de género”, para que los candidatos a puestos de elección popular fueran “mita y mita”. Y es claro que andan diciendo que no encuentran mujeres “adecuadas” para las candidaturas. Dicen.

Por si acaso usted no ha leído la Constitución de nuestro País, le sugiero que vaya corriendo a la Biblioteca: El Artículo primero se refiere a los Derechos Humanos. Nomás.

Los Derechos que tenemos hombres y mujeres. He dicho. Está escrito.

Pero no es cierto.

– Yo trabajo, pero mi mujer no, porque nomás es ama de casa…

-Seguro que consiguió la chamba ya sabes cómo…

-Maneja muy mal, es “vieja”…

Etcétera. Etcétera. Etcétera…

Desde 1975, en que me tocó asistir al inicio de las celebraciones del Día de la Mujer en México, hemos recibido, las mujeres, una barbaridad de “homenajes”.

Diplomas, Reconocimientos, Ceremonias de Lujo, discursos, ramos de flores, una Orquesta de altos vuelos que nos canta canciones de amor, un brindis al finalizar las largas ceremonias… ¡Alguna vez, hasta pusieron en mis manos una como canasta navideña de la que todavía me acuerdo y que me dio mucha risa!.

Y las fotos, que al ratito salen en primera plana o en Sociales, para que todo mundo se dé cuenta de que nos están reconociendo y homenajeando, fíjese bien. Al centro de las fotos siempre está un caballero…

No soy “feminista encueratriz”. Ni de las pintarrajeadas en los monumentos. Soy, ustedes también, mis tres lectoras, sencillamente mujeres. Seres Humanos, género femenino. Ni más ni menos.

Y, a la francesa, estoy por aquello de “vivre la difference”. Hombres y mujeres tenemos diferencias que nos acercan. De otra forma no existiríamos. El amor físico y espiritual.

Y, este año, además de los otros regalitos, el Estado Mexicano nos ha regalado un candidato a gobernador que es un presunto violador y acosador sexual. Pongo “presunto”, porque aprobé Derecho.

¡Qué carajo de festejo del Día de la Mujer!…