Sofía Bassi, legado de arte y glamour

Sobrina del coronel Camerino Z. Mendoza, fue una destacada pintora, acusada de asesinar a su yerno un Conde italiano, pasó en prisión 5 años; Ayuntamiento instituye premio anual en su honor

Yamilet Gámez

El Mundo de Orizaba

Ciudad Mendoza.- Sofía Bassi, la mendocina que estuvo envuelta en una historia con la esfera política mexicana, la realeza, el mundo artístico y un crimen.

La pintora y escritora internacional, nació en Ciudad Mendoza el 28 de julio de 1913 y murió a los 85 años, en la Ciudad de México el 11 de septiembre de 1998.

Creció en el pueblo que lleva el nombre en honor de su tío el coronel Camerino Zeferino Mendoza, quien participó en la Revolución Mexicana.

Sin embargo Sofía tenía grandes aspiraciones, para ello estudió filosofía en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) por dos años, no obstante, en 1964 aprendió por ella misma a pintar.

Sofía Celorio Mendoza era su nombre de pila pero lo cambió para fines artísticos a Sofía Bassi adoptando el apellido de su esposo Gianfranco Bassi.

Fue una destacada mujer, mundialmente conocida por sus pinturas y escritos, además de tener una cercana relación con la alta sociedad mexicana y europea.

Su arte llamó mucho la atención debido a que sus obras se concentraron en el surrealismo, sin embargo, fue su vida privada que la puso en el ojo nacional e internacional.

Sus actos pudieron ser responsables de diferencias políticas entre México y Europa, además de agregar tensión a la puesta en marcha de los Juegos Olímpicos de México 68.

Pinta su primer mural ¡en prisión!

Añorando una vida de lujos se fue a la capital mexicana, mantuvo una obsesión por adquirir títulos de la realeza.

Su belleza la llevó a rodearse de políticos, hombres de negocios, duques, condes; por lo que Bassi se casó dos veces, su primer matrimonio fue cuando era muy joven, pero se divorció al no ver hecho su sueño realidad de pertenecer a la realeza.

Fue con su primer matrimonio con quien tuvo dos hijos, Hadelin y Claire Diericx; su segundo matrimonio fue con Gianfranco Bassi, con quien tuvo a su tercer hijo, Franco.

Se sabe que Bassi tenía gran afecto por su hija, quien conjuntó la belleza de sus padres, de piel blanca, cabello rubio y ojos grandes y azules, siempre estuvo bajo el cuidado de su madre.

Se dice que Bassi vio en su hija la posibilidad de realizar sus sueños de adquirir un título de realeza y la motivo a estudiar y codearse con la alta sociedad de Europa.

Ya joven la hija de Bassi se casó de manera sorpresiva con un italiano hijo de duques, el Conde D’ Acquarone, 20 años mayor que Claire.

Mientras tanto Bassi vivía en un ambiente de lujos y reuniones excéntricas con extranjeros y familias mexicanas de renombre en Acapulco que para los años 60’s era el boom, el centro de reunión más prestigiado de elite.

En 1968, se entregó a la policía y fue encarcelada por el asesinato del Conde Cesare D’Acquarone, el esposo de su hija Claire.

En su declaración oficial ella argumentó que fue un accidente, aunque los rumores señalaban que su hija fue la responsable de la muerte del Conde.

Hay varias especulaciones sobre la muerte del yerno de Bassi, desde infidelidad hasta una posible violación cometida por el Conde al hijo menor de la famosa pintora.

Sin embargo, las declaraciones de todos los posibles testigos argumentaron que fue un accidente al manipular un arma que según se dijo el yerno enseñaría a disparar a su suegra Bassi.

Cumplió una condena de cinco años en la prisión de 11 que en un inicio se le había dictado, debido a que había presión por parte del Gobierno Federal de hacer ver que en México la elite sería castiga al igual que cualquiera que infringiera la Ley más cuando se tenían todas las miradas por los movimientos estudiantiles y los juegos olímpicos del 68.

Elaboró su primer mural dentro de la cárcel de Acapulco, estado de Guerrero, con el apoyo de Alberto Gironella, José Luis Cuevas, Rafael Coronel y Francisco Corzas artistas como ella; actualmente ese fresco se encuentra en el palacio municipal de Acapulco.

La liberan ante la presión de artistas

Según archivos fotográficos, en prisión Bassi tuvo mucho privilegios, entre ellos estaba el hecho que tenía un espacio para ella sola donde realizaba sus obras de arte.

Mientras estuvo en prisión comenzó a apoyar a sus compañeros y campañas reclusas, también comenzó a apoyar a casas hogar e instituciones públicas como el DIF.

El apoyo de Bassi consistía en elaborar pinturas y después estas eran vendidas o subastados y con los recursos obtenidos se hacían obras de caridad.

Sus espectaculares obras llamaron la atención de artistas, políticos y figuras internacionales, ganándose Bassi el corazón de la sociedad.

Sus obras y la ayuda que brindó a los más necesitados jugaron un papel importante para hacer presión y pedir la liberación de Bassi.

En 1972 fue liberada, siempre mantuvo una carrera activa no obstante estar prisionera.

A la muerte del Conde, Claire, la hija de Bassi, mantuvo por decisión legal el título y se quedó con la herencia de su difunto esposo.

Mientras que su madre continuó escribiendo y pintando; muchos de sus otros trabajos se publicaron en el libro 100 obras de Sofía Bassi realizadas en la cárcel.

Ella escribió un libro acerca del episodio que la llevó a presión en 1978.

Más tarde trabajó como miembro del World Human Rights Committee, en Nueva York.

En 1991, recibió una medalla de parte del gobierno mexicano por su trabajo con personas mayores.

Vivió en Lomas de Chapultepec, y siguió pintando y escribiendo hasta su muerte.

Doce años antes de su muerte, diseñó y pintó en fibra de vidrio un sarcófago de huevo, que se utilizó para su funeral.

Ella consideró el huevo como una señal de fertilidad y renacimiento, una imagen de muchas apariciones en pinturas que hizo para la NASA.

En 11 de septiembre de 1998, Sofía Bassi murió a causa de un infarto al miocardio, a la edad de 85 años.Sus restos se cremaron en el Panteón Español y se depositaron en la Capilla de la Paz, en Acapulco, debajo de una cruz que, diseñada por el arquitecto Ricardo Legorreta, su última morada tiene vista a la bahía.

Máximo premio para mujeres mendocinas

Sofía Bassi vino a Ciudad Mendoza en la década de los 80’s encabezó un evento en la Casa de Cultura.

Donó al ex Sindicato de la ex Civsa un cuadro llamado “Cumbres Borrascosas” que estaba en la oficina de la Secretaría General, pero en los eventos obreros del año 1991, fue robado y se desconoce su paradero.

Actualmente, la vida de Sofía Bassi pasa desapercibida para los mendocinos, de manera esporádica se realizan eventos culturales para recordar su trayectoria.

Mientras que el Instituto Municipal de la Mujer instituyó el premio Sofía Bassi para reconocer la labor de mendocinas destacadas que son galardonadas por su destacada participación en diferentes ámbitos.

Sin embargo, son pocas las actividades para mantener viva en la memoria de una mujer que muy a pesar de los problemas personales utilizó el arte para ayudar.