El centenario de Sergio Tinoco, y el Cine Experimental de Orizaba: una oportunidad para saber más de arte

Dr. Ramón Rocha Manilla*

“Y construyó ventanas fabulosas, llenas de luz, de magia y de color

y convocó al duende de las cosas que tiene mucho que ver con el amor.”

Alberto Cortés (1940-1919).

Hace 100 años, un 12 de enero de 1921 nació Sergio Tinoco Solar en Orizaba, Ver. El ambiente artístico lo llevó en sus “genes”, siendo sus padres músicos y cantantes, Don Rafael Tinoco Oliva y la Sra. Elvira Solar Cerrilla, qué según el propio Sergio, lo comenzaron a concebir con “todo el pecado original” en tierras cubanas.

Realizó sus estudios en la escuela Gabino Barreda y Cantonal de Orizaba, estudiando solo la primaria. Su incursión en el cine lo hace en esa etapa, a los 5 años, como muchos orizabeños de su época, proporcionando su fisonomía como extra en la película “El Tren Fantasma” (1926).

A la edad de 20 años se muda a la ciudad de México para presentar examen de locutor, obteniendo la licencia 306, dato curioso es que, de acuerdo a Tinoco, esta fue antecedida a la de Adolfo López Mateos, quien obtuvo el 305. Con licencia en mano, a inicios de los cuarenta regresa a Orizaba a trabajar en la nova estación XEPP, transformada ahora en una estación grupera llamada “La Comadre”.

Casi una década de su capítulo orizabeño, es atraído por el teatro y el cine para trasladarse a ciudad de México para trabajar su oficio en la XEB “El Buen Tono”. El ambiente capitalino le hace trabajar en algunas producciones fílmicas, escribiendo y dirigiendo teatro, al mismo tiempo que lo atrapa un nuevo proyecto: la televisión. El primero de mayo de 1952, se une al proyecto del Ing. Guillermo González Camarena con la apertura del canal XHGC-5. Aquí reúne un grupo de actores de esta televisora, generando un proyecto llamado “teleteatros”, y presenta una obra dramática en el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) titulada “Luna de Sangre”.

Poco antes de terminar los años cincuenta, y con un Sergio Tinoco joven y experimentado, se muda a la ciudad de Puebla para trabajar como locutor y productor en XEPA Radio Angelópolis por algunos años, y otros en Tehuacán, fundando Radio Tehuacán XEGY, de Carlos Ferráez, quien en lo consecuente colaboraría en sus empresas de por vida.

Ferráez lo lleva consigo para dirigir el primer canal de televisión del estado en el puerto de Veracruz: el Canal 2. Ahí demuestra su capacidad creativa y su entrega al oficio. En la diversidad creativa, Tinoco hace nacer al payaso Bonny, un emblemático personaje que lleva consigo hasta su muerte, y el cual alcanza tanta fama en el puerto, como lo demostró una tarde de café en La Parroquia, donde en una mesa Agustín Lara contaba con algunos admiradores, y Bonny en otro extremo conjuntaba un remolino de seguidores; cosa que a Lara incomodó, tras de eso, una enemistad.

Siguiendo la simpatía con la empresa, encuentra una oportunidad para regresar a la radio, un espacio menos explotado y con la posibilidad de hacer más cosas. Así que retorna a Orizaba para trabajar en XETQ hacia mediados de los años sesenta. Con 45 años, Tinoco teniendo el pendiente fílmico, conjunta un grupo de jóvenes actores y se aventura en una carrera de experimentación artística, como algunos directores de cine se aproximaban, con lo que funda el Cine Experimental de Orizaba.

El proyecto fue inicial (y finalmente) incomprendido por la sociedad orizabeña, acostumbrada al cine de la Época de Oro, y el nuevo cine simple y comercial de los años sesenta, piensan que un Cine Experimental es un proyecto de ocio y aprendizaje sin mayores méritos artísticos. Aunque varios orizabeños confiaron en su proyecto, pero quizá no lo entendieron, otros menos le proferían adjetivos peyorativos y hasta hicieron una campaña con volanteo para exigirle que desistiera de seguir haciendo cine y hasta de irse de la ciudad.

Pero, ¿qué hacía Tinoco en cine?; el Cine Experimental es una corriente del Séptimo Arte, relacionada al desarrollo de nuevas vanguardias de arte contemporáneo. Sus expresiones están en constante transformación, por lo que un director de cine experimental no se enclaustra en una misma dinámica literaria, y puede, después de hacer una película infantil, hacer una de terror y siguiente una de pasión. Lo experimental es la posibilidad de salir de lo rutinario. Negando lo mercantil, el cineasta en este género busca recursos creativos, artesanales, o buscando nuevas experiencias, como en el caso de Tinoco, mostrar una parte del camarógrafo en escenas donde lo que se mira a la pantalla, se experimenta como si el espectador fuera el mismo fotógrafo. Existen figuras importantes en este género, como ha sido Fernand Léger (1891-1955), Man Ray (1890-1976), Andy Warhol (1928-1987), o en México Luis Buñuel (1890-1993), Arturo Ripstein (1943) o Alejandro Jodorowsky (1929).

Se estima que Tinoco realizó 64 películas: cinco en formato 8 mm, 45 en formato súper 8, y 6 videohomes en formato video Beta, y otras no identificadas. En una época en la que el cine nacional se caracterizaba por películas que repetían la misma fórmula hasta el cansancio, el cine de Sergio Tinoco Solar se define por una propuesta que contiene un lenguaje particular e independiente. Su mirada peculiar transita por todos los géneros y subgéneros cinematográficos: infantil, histórico, de terror; del thriller policial o de drama de profundidad psicológica.

Mencionar a los actores y artistas formados por Tinoco es difícil en este espacio, pero para recuperar esta memoria, el Centro de Ciencia y Desarrollo de la Complejidad Humana (CCIDECH) mantiene un proyecto de recuperación de su acervo en el sitio web: https://ccidech.wixsite.com/ccidech

El cine experimental de Tinoco fue local, pero con una lectura universal, por lo que sus películas pueden ser comprendidas en todo espacio. Con la consigna clara de incorporar la belleza de la ciudad de Orizaba y sus alrededores a su propia manera de representar el mundo.

Tras un respiro y antes de terminar, es conveniente mencionar que la mayor parte del acervo de Tinoco aún está ausente, destruido o resguardado sin que hasta ahora se pueda consultar en su totalidad. Es conveniente finalizar, refiriendo qué, aunque no tan reconocido en su terruño, varias publicaciones nacionales e internacionales especializadas en cine lo contemplan, lo recuerdan y lo reviven; llamada de atención para quienes en Orizaba lo tuvimos, pero lo andamos olvidando.

*Médico y Sociólogo; diputado local suplente XX Distrito Veracruz.