Toma el control SSP en Orizaba

Abel Valdez
Diario El Mundo

Orizaba.- Más de 300 policías municipales fueron dados de baja y otros renunciaron, tras la intervención de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) a la Inspección de la Policía, luego de registrarse un enfrentamiento entre oficiales estatales y municipales en la unidad habitacional Pluviosilla, con la detención de dos uniformados orizabeños.
Ante esto, el alcalde Igor Rojí López informó que llegó a un acuerdo con las autoridades del Gobierno del Estado para garantizar la seguridad de los gendarmes locales y de la ciudadanía en general, tras señalar que no fue informado del ingreso de la SSP.
Orizaba ha vivido tres días de zozobra, entre reportes de balaceras y persecuciones, tras el asesinato de tres policías estatales que se encontraban a unos metros del Semefo, ocurrido el jueves 11 de febrero en la colonia Francisco Ferrer Guardia.

Se enfrentan policías
Cerca de las 23:00 horas del pasado viernes, elementos a bordo de varias patrullas de la Policía Estatal y Fuerza Civil arribaron a la unidad habitacional Pluviosilla, donde presuntamente ingresaron a varias viviendas sin autorización ni orden de cateo, desplegando estas acciones hasta la Oriente 6 y Sur 57.
Debido a lo anterior, dos policías municipales fueron detenidos, lo que provocó una confrontación entre uniformados locales y estatales, lo que alarmó a habitantes que reportaron los hechos al 911.
Al respecto, la SSP informó en un comunicado que durante un recorrido por la calle Oriente 31 de la colonia CROM, aprehendieron a los oficiales en activo Juan “N” y Juan Carlos “N” por presuntos delitos contra la salud y ultrajes a la autoridad.

Toman Inspección
Cerca de las 11:30 horas de ayer fueron movilizadas más de 30 patrullas de la Policía Estatal, Policía Federal y Guardia Nacional, así como dos autobuses y un camión de la SSP, para el traslado de todos los policías de Orizaba a la Academia de El Lencero, para ser sometidos a exámenes de control y confianza, con la entrega de sus armas.
Tras el desarme en la Inspección, los oficiales que aún recorrían la ciudad inmediatamente se resguardaron en el Palacio Municipal, en donde cerraron las puertas con cadenas con el temor de ser desarmados de igual forma.
A las 12:00 horas llegó a la Inspección de Policía el alcalde Igor Rojí en compañía de su comuna, pero le negaron el acceso, hasta que obtuvo la autorización del Subsecretario de Operaciones de la SSP, Cuauhtémoc Zúñiga.
Asimismo, trabajadores del Ayuntamiento y familiares de los policías llegaron hasta donde el cerco se los permitió, para conocer la situación de los oficiales. Cerca de las 15:00 horas salió el presidente Rojí para informar que todo se encontraba en calma, y empleados de confianza abordaron cerca de 50 patrullas para resguardarlas en las instalaciones de Servicios Municipales.
Incomunicados
Familiares de otros policías que estaban incomunicados se acercaron a la Inspección para saber su paradero. Incluso, niños llorando junto a sus madres desesperadas, iban y venían sobre la avenida Cri-Crí, esperando alguna información.
Cuando se enteraron que todos los policías se estaban resguardando en el Palacio, se trasladaron hacia éste. Mientras, un autobús de la SSP sacaba unos 20 policías de la Inspección para llevarlos al Ayuntamiento.
“Nos quitaron las armas y nuestros teléfonos”, decían los policías que llegaban al Palacio para unirse al resto de los compañeros y al alcalde, en donde alrededor de las 18:00 horas iniciaron con la entrega de sus armas a personal de la Secretaría de la Defensa Nacional, tras la firma de un acuerdo para protegerlos.
A las 22:00 horas salieron para sus domicilios y a la espera de recibir instrucciones del alcalde.