La Candelaria, fiesta y tradición

Adoración Castelán
Diario El Mundo

¡Feliz día para todos! Como buenos mexicanos que siguen los festejos, y es que la tradición marca que el día de hoy se come uno de los platillos típicos de nuestro país y de los más deliciosos que existen en el mundo entero: los tamales.
De la especialidad que decidas: rancheros, de dulce, mole, rajas, elote con dulce o con chile, en fin, la variedad es enorme y los nuevos sabores van surgiendo con el paso de los años y los gustos y exigencias de los consumidores, lo que permanece es la tradición en la que se acostumbra celebrar la purificación de la Virgen, vestir al Niño Dios y posteriormente llevarlo a la Iglesia para recibir la bendición de Dios; y, después de lo religioso, viene el festín en donde los que encontraron al “niño” en la rosca de día de reyes invitarán unos ricos y calientitos tamales. Todo esto en conjunto es muy bello y delicioso, pero hoy te invitamos a leer un poco de la historia de esta tradición y el por qué de lo que cada año realizamos. ¡Entérate!
Exactamente 40 días después de festejar la Navidad, en nuestro país acostumbramos festejar el día de la Candelaria. Y hoy, 2 de febrero, debido a que en este día la Virgen se purificó después del nacimiento del niño Dios llevando candelas para que fueran bendecidas en la Iglesia, siendo esta la tradición original que se llevó a cabo durante bastante tiempo por los antiguos habitantes de nuestro país pero que se modificó tiempo después, exactamente en la época del Virreinato y su llegada a México coincidiendo que este día iniciaba la temporada de siembra y se festejaba con deliciosos tamales como platillo principal. ¿Conocías estos datos?

Origen del día de la Candelaria
Hay varias personas encargadas de estudiar el origen de esta fecha y, de acuerdo a la antropóloga dKatia Perdigón, en este día la Virgen solía ser la protagonista de la celebración en donde ella daba gracias a Dios por la llegada de Jesús a la Tierra. Desde ese momento histórico se siembra, y la costumbre de esta actividad para que se conozca hasta hoy en día como el día en el que los creyentes agradecen que el niño Dios trajera luz a la tierra y entrara en cada corazón de los habitantes de la humanidad.
Algunas otras versiones o estudios mencionan a Simeón, quien fuera un anciano que mientras vivía tenía como labor el traducir la Biblia del hebreo al griego. Mientras trabajaba en la traducción llegó a sus manos la enmienda de traducir la palabra “Virgen” tal cual, pero él creía que lo correcto era poner “mujer”, ese momento fue justamente crucial pues fue ahí donde tuvo la bendición de presenciar una revelación divina en la que se le indicaba que no debía cambiar el significado de la Virgen y de igual manera se le anunció que él permanecería con vida hasta el día que conociera a quien fuera el niño Dios. Con la promesa de conocer al niño que vino a cambiar el mundo, Simeón acostumbró desde ese momento a llevar candelas a la Iglesia pues para él representaba una especie de símbolo (la luz que traería el niño). Fue hasta la llegada de María con el pequeño Jesús en brazos cuando Simeón pronunció sus últimas palabras: “ya puedes dejar que muera en paz”, y cerró los ojos para nunca volver a abrirlos.

Día de la Candelaria en México
En la actualidad, en nuestro país este día se puede celebrar de dos formas: con una procesión dedicada a la Virgen en donde se le acompaña con música y pirotecnia, quizá con esto recuerdes la típica fiesta de cada año en el bello Tlacotalpan.
La segunda manera de festejar tiene que ver con que los creyentes vistan con diferentes atuendos a sus niños Dios y los presenten en la iglesia para posteriormente ir a sus hogares y comer los ya tradicionales tamales. Hay que recordar que, debido a la pandemia por el coronavirus, tanto la procesión en Tlacotalpan y el de visitar las iglesias han sido canceladas.
Y de acuerdo a la tradición de vestir al niño Dios en el día de la Candelaria, aún no hay dato claro que dé una respuesta al por qué se lleva a cabo esta acción, pero se ha investigado y parece ser que todo deriva de la época del virreinato en donde las monjas acostumbraban vestir al niño Dios para presentarlo en Iglesia tal y como lo hizo la Virgen en su momento.