AMLO, EL COVID-19 Y ALGUNOS ZOPILOTES DESPISTADOS

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Adán Cabral Sanguino

Entre muestras internacionales de apoyo de diversos presidentes y una intensa infodemia, el estado de salud del presidente Andrés Manuel López Obrador se ha vuelto trending topic, lo que, como toda figura pública, genera el respaldo o el repudio de quienes lo quieren ver como un número más de los indicadores de fallecidos por Covid-19.

Pero lo que olvidan los detractores del actual gobierno federal es que AMLO es el titular del Poder Ejecutivo de este país y que, por todas las implicaciones que conlleva, se debe respetar su investidura presidencial. Como señala la Biblia, y después Confucio, no hagas al resto lo que no quieres que te hagan a ti.

En ese sentido, y si lo que le preocupa a algunos es la sucesión presidencial, algo remoto, pues el presidente presenta únicamente síntomas leves de la enfermedad, según el Artículo 84 constitucional, en caso de una ausencia absoluta del presidente, quien asumiría la titularidad del Poder Ejecutivo “en tanto el Congreso nombra a un presidente interino o substituto” es el titular de Gobernación.

 Pero recordemos que este tipo de situaciones sólo se han visto con el fallecimiento de dos presidentes, en pleno ejercicio de sus funciones, Miguel Barragán (1836), por tifo; y Benito Juárez (1872), víctima de una angina de pecho. En tanto, Venustiano Carranza y Álvaro Obregón fueron asesinados en 1920 y 1928, respectivamente.

Este tema lo abordó Carlos Fuentes en la novela La silla del águila, obra que, por cierto, no supo referir el entonces candidato Enrique Peña Nieto en la Feria del Libro de Guadalajara 2011, cuando le preguntaron qué libros había leído. El ucrónico vacío de poder y la falta de una figura parecida al vicepresidente norteamericano son temas de comezón política en algunos círculos.

De hecho, en entrevista para Reforma, Ricardo Monreal, jefe de la Cámara Alta, expresó que el presidente no ha pedido licencia al Senado, ya que no está imposibilitado para seguir con sus actividades esenciales, y no se configuran motivos para que sea solicitada una licencia por ausencia.

Mientras tanto, López Obrador sigue activo, aunque en aislamiento. En la llamada telefónica que tuvo hoy con el mandatario ruso, Vladimir Putin, concretó el envío de 24 millones de dosis de la vacuna Sputnik V a nuestro país, para los próximos dos meses. Nada que ver con el fraude del empresario veracruzano Alejandro Cosío Hernández que había afirmado tener 2 millones de unidades de dicha vacuna para su venta, lo cual fue desmentido por el Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF), aclarando que tampoco se le otorgaron derechos exclusivos para venderlos en México y América Central. Cossío Hernández ofreció dicho lote a varios gobernadores, entre ellos, Cuitláhuac García Jiménez, quien, acertadamente, rechazó la oferta. Pero el de Nuevo León, Jaime Rodríguez, cayó en el timo, y a punto estuvo de firmar convenio con la empresa Construmedic, S.A. de C.V.

Así las cosas. De manera que algunas aves carroñeras tendrán que esperar. Mientras tanto, en las conferencias matutinas veremos, provisionalmente, a la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, quien hoy aclaró que únicamente dará continuidad a dicha actividad informativa, ya que, en los asuntos de toma de decisiones, AMLO sigue al frente del gobierno federal, en pleno uso de sus facultades.