¡Aguas con lo que tomas!

De la Redacción

Desde hace algunos meses, se ha popularizado en redes sociales y en distintos portales de internet una sustancia que promete ser efectiva para tratar la Covid-19. Nos referimos al dióxido de cloro, una sustancia que se ha estado vendiendo como “pan caliente” en algunos grupos de compraventa de Facebook para ayudar a eliminar el coronavirus covid-19.
Sin embargo, esto lejos de ser real, es de vida o muerte, ya que esa sustancia puede provocar grandes daños a nuestra salud, así lo han revelado expertos y autoridades sanitarias. Por lo tanto, autoridades como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) han pedido frenar el uso de esta sustancia.
“El dióxido de cloro, un gas utilizado como blanqueador en la industria, y el hipoclorito de sodio, un desinfectante comercializado como lejía, podrían ser tóxicos si se ingieren y pueden causar una variedad de efectos adversos. No hay evidencia sobre su eficacia y la ingesta o inhalación de estos productos podrían ocasionar graves efectos adversos”, señaló en agosto la OPS en un documento.
Siguiendo esa línea es que la organización pidió que se evitara el consumo del dióxido de cloro, además que su comercializacióncon fines terapeúticos se informe a las autoridades.
La OMS ha señalado en su página de internet que la lejía y los desinfectantes deben usarse sólo para limpiar superficies.
A su vez, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-GatellRamírez, informó que el dioxido de cloro todavía no cuenta con los estudios ni el respaldo científico para ser usado en contra de la enfermedad COVID-19.
“Si en algún momento existiera información robusta, científica, sobre el dióxido de cloro podría dar lugar, eventualmente, a un posible ensayo clínico”, aseguró el funcionario.
Su postura ha sido clara y firme respecto al consumo de esta solución que se ha comercializado como “milagrosa”.
“Desafortunadamente no hay información científica, que permita suponer que tiene mérito o que pudiera ser seguro. Entonces, de momento, no recomendamos el uso de dióxido de cloro porque, precisamente, esa evidencia sigue sin llegar”, agregó en una conferencia de prensa sobre Covid-19.
De igual manera Carlos Rius Alonso, científico de la Facultad de Química de la Universidad Autónoma de México, UNAM, ha podido expresar desde su experiencia su postura sobre el consumo del dióxido de cloro y, mediante un boletín dirigido a la prensa por medio de la casa de estudios a la cual pertenece, precisó que aunque este producto se ha presentado como un respaldo científico, su uso no está basado en ningún estudio que asegure la efectividad para eliminar virus o bacterias y mucho menos en ambientes no controlados o en seres vivos, hablando de que los últimos estudios fueran en la década de los ochentas. “Si se toma un cultivo de virus y bacterias, y se le añade esta sustancia, en efecto se van a destruir, porque se agrega un fuerte agente oxidante, pero es diferente hacerloin vitro(en un ambiente controlado fuera de un organismo) quein vivo(en un organismo)”, detalló el especialista, quien explicó que al ingerirse, elimina bacterias del esófago, y al ser un fuerte agente oxidante, destruye células del organismo, pero no al virus.