Se enferma el mundo… y nosotros

Adriana Estrada

El Mundo de Orizaba

Los mismos desechos contaminantes que el ser humano provoca, la falta de respeto a la conservación ecológica y natural, así como la falta de leyes que verdaderamente regulen el cuidado del medio ambiente afectan nuestro entorno y lo deterioran, pero a raíz de ello se han desarrollado enfermedades que se han vuelto descontroladas.

El desequilibrio ecológico es una problemática que enfrenta el mundo, y con ello se han desarrollado una serie de enfermedades, como por ejemplo: el zika. La pérdida de

superficie boscosa ha propiciado un incremento en enfermedades ante la ploriferación de mosquitos que han sido portadores de esta enfermedad, por ejemplo.

El covid

El biólogo Graciano Illescas Téllez consideró que la pandemia que se está atravesando en el mundo es el reflejo de un colapso ecológico que ha afectado y está generado por dos elementos ambientales importantes, el primero es el tráfico de especies, pues un animal en su medio natural es un regalo de la naturaleza que no causa ningún problema, sin embargo, el hombre creó el tráfico de especies y se buscan animales espectaculares

para comercializarlos de manera ilegal, y podría considerarse que fue el caso del inicio de Covid-19.

En este sentido dijo que el inicio de la pandemia que se origino en China, se dice que se dio por una especie de murciélago, que no es lo mismo que vivan en su hábitat natural a tenerlos amontonados en una jaula y que ante su aislamiento y descuido de los traficantes se generen virus y por ende sea muy fácil su pase al ser humano y se detonó la enfermedad.

Y sigue

Refirió que un claro ejemplo de que se sigue provocando contaminación al medio ambiente a través de los desechos, en este caso las

cremaciones de personas que fallecieron por Covid-19, y las cenizas son arrojadas en algún sitio, esos restos mortales se convierten en residuos sólido infecciosos, tema en el que no existe una legislación que regule este factor que continúa provocando una afectacion al ambiente.

“Es tan nuevo esto que a todo mundo, hasta las leyes las agarró en la indefensión, por ello no está legislado y se están generando muchos fallecimientos por Covid-19, de manera tradicional cuando alguien fallecía se hacía un entierro tradicional o se incinerada se hacía desnudo y sin ningún accesorio, precisamente para que en el momento de la incineración no haya

emisiones de gases contaminantes”, apuntó.

En este sentido dijo que los hospitales están incinerando a los fallecidos por Covid-19, pues así lo marca el protocolo, que esos cuerpos no deben ser enterrados ni estar en contacto con sus familiares, si no se va directamente a la incineración y con los accesorios que consideran ya están contaminados, y se genera gases contaminantes, aunque a altas temperaturas el virus si se muere, la realidad es que también se está generando un bióxido de carbono contaminante a la atmósfera.

El alivio

Agregó que la pandemia por

Covid-19 además, trajo un alivio a la naturaleza, pues en la primera etapa de la aparición de la enfermedad aunque se paralizo la economía, no se tuvo la misma intensidad de vehículos aéreos, marítimos y terrestres, así como muchas empresas tuvieron que reducir sus procesos industriales e incluso algunos se pararon, con lo que se tuvo un menor consumo de hidrocarburos, y que estos compuestos generan bióxido de carbono, siendo éste el principal gas de efecto invernadero.

Planeta-Humano

Desde hace mucho tiempo, el planeta viene presentando síntomas

de alarma que indican una afectación grave, y que comparado con el cuerpo humano, es como si estuviera contrayendo una enfermedad crónica y que en su caso se denomina: cambio climático.

La quema descontrolada, tala clandestina, inundaciones y sequías son los síntomas, pero que el humano no atiende y lo normaliza, lo que empeora la enfermedad del planeta, avanzando su malestar y reflejándose en la pedida de la biodiversidad y ecosistemas.

Estos dos factores hacen que el planeta se encuentre en terapia intensiva, pues no se ha hecho nada para que su estilo de vida cambie y se disminuyan las consecuencias, y con sus “defensas” debilitadas los

ataques son más fuertes, y no puede hacer frente a la enfermedad causada por el hombre, por lo que de seguir los desafíos que se desarrollen para la humanidad serán aún más graves.