‘¡Nos urge abrazarnos!’

En una época de sana distancia y cero contacto, la polifacética Susana Zavaleta llega con un mensaje para revalorar los abrazos y recordar que somos apapachadores por naturaleza

Daflin García

El Mundo de Orizaba

“Nos urge abrazar… Gracias a esta situación (covid-19) podemos darnos cuenta de lo necesitados que estamos de dar abrazos y que nos abracen, sino hubiera pasado esto no nos hubiéramos dado cuenta… pero tenemos que seguir buscando lo mejor de nuestro presente, agradezcamos lo que tenemos, porque hoy nos damos cuenta de la urgencia de dar y recibir…. Esta angustia de abrazar y que te abracen”, así de intenso, firme y vivaz es el discurso que la gran Susana Zabaleta nos da, reivindicando el abrazo.

En medio de la pandemia, la multifacética actriz aborda un tema que, de no ser por el covid, no tomaría la relevancia que hoy tiene: los abrazos. Lo que comenzó como un proyecto de reconstrucción en su vida, hoy es un estandarte de la importancia que hay entre el contacto humano y lo sano e importante que es un abrazo en nuestra vida.

“Por fin nos dimos cuenta de cómo el ser humano necesita al ser humano para poder seguir viviendo, para poder seguir estando, para que las cosas tengan sentido… que valen…. Puedes tener una fortuna, pero si no tienes con quién compartirla ¿de qué sirve?…. ¿De qué te sirven los brazos si no tienes a quién abrazar?”, cuestiona la portentosa Zavaleta, quien actualmente promociona su libro: El Otro Libro de los Abrazos.

¿Qué son?

Para poder entrar de lleno en esta entrevista exclusiva que Susana otorgó a El Mundo de Orizaba, es necesario saber qué es para ella un abrazo, a lo que responde presta: “Un abrazo es la conjunción de todos los sentimientos, es el clímax, es como las ganas de estar con alguien, de demostrarle lo mejor que tienes de ti, sin tapujos, es como darse, es como el mar… así como se da el mar”, narra con la intensidad que la caracteriza.

Para Susana los abrazos son importantes, pues en al algún momento se su vida le hicieron falta. Hoy lleva 5 años abrazando y no quiere parar.

“En mi casa los abrazos eran como demostrar debilidad, ¿sabes?, sobre todo en la adolescencia, cuando yo salí de mi casa en Monclova (Coahuila), tuve que salir a buscar aventuras a otro lado… fui a Monterrey a estudiar la prepa y después me fui a México y con esto de que tu padre y tu madre te dicen ‘ten cuidado porque la gente es mala’, ‘no te dejes porque los abrazos son malos y son sexuales’, yo me cerré… dejé de dar abrazos, formé como un caparazón y por eso quise romperlo”, relata la distinguida cantante de ópera.

El proyecto

El Otro Libro de los Abrazos surgió como una necesidad de volver abrazar, admite la hermosa cohauilense de 56 años y una vitalidad de veinteñaera, quien lleva 5 años repartiendo abrazos en los museos de la Ciudad de México y que hoy se plasman en un libro que capta estos instantes, pero que además cuenta con grandes participaciones de amigos y conocidos como Rubén Albarrrán, Adela Micha y Juan Villoro.

“Para mí fue muy gratificante poder volver dar abrazos, fue tan grande que lo hice un año y luego otro año y todo culmina en este libro en el que tengo grandes colaboraciones… por ejemplo Juan Villoro, que es uno de los personajes que más me gusta cómo escribe y lo admiro mucho, a la hora de pedirle que colaborara fue tan generoso, así como todos los fotógrafos que colaboraron en esto, en sus abrazos al captarlos, son fotógrafos mexicanos y a mí me importa muchísimo esto”, narra en vía telefónica, sin impedir que eso mengue su emoción.

Volver a abrazar

Y es que para Susana el abrazo es algo que no se quita, se queda marcado, adherido en la memoria en el cuerpo. “El cuerpo se va transformando hacia las personas que quieres y quienes más abrazas…”, narra y es el momento de hablar de esos abrazos que no volverán.

¿A quién desearías volver a abrazar?, se escucha mi pregunta en el auricular… “Al maestro (Armando Manzanero)… me encantaría volver abrazarlo… me encantaría…”, admite y continúa… “Él colaboró para todo en mi vida, esta fue una más (participación en el libro) de las millones que tuvo en mi vida, porque siempre participó en todas las decisiones de mi vida… ahora que no está sí se me antojaría poder seguir preguntándole, abrazándolo… pero su música sigue siendo su abrazo, él se dedicó toda su vida a que su obra llegue a cualquier parte y nos haga sentir algo”, culmina.

Abrazo mexicano

Para Susana el abrazo del mexicano es dual, porque aunque el mexicano es muy apapachador, sin duda una palabra que va más allá de sonar bonita, pues su significado en náhuatl es abrazar con el alma, a su vez tiene ese estigma de que la mujer no puede abrazar ni recibir abrazos de otra persona porque es algo de carácter sexual y el hombre no abraza a su mismo sexo temor a cambiar sus preferencias sexuales.

“¿Cómo abraza el mexicano?, abraza muy apapachado, somos muy apapachadores, esa palabra es una gran palabra, somos abrazadores… aunque curiosamente los papás no abrazan mucho a sus hijos, porque tienen miedo… ‘no lo abraces mucho porque lo vas a volver joto’, lo cual me parece nefasto… pero lo decimos mucho en provincia, es horrible pero sucede, es una cosa que tenemos y la decimos, es rara y hay que cambiarla”.

Ante eso, la Zabaleta señala que la cultura es el arma para poder modificar esta tendencia.

“Cómo romperlo, enterándose, la cultura siempre mata todo… en mi libro viene escrito y los estudios que se han hecho que cuando un niño es abrazado es un ser inteligente, sociable, seguro, le facilitas la vida porque se siente seguro de sí mismo… yo creo que habría que pensar en el ejemplo de que no pasa nada, sólo abraza y ya”, manifiesta.

Sobre las mujeres y no dar abrazos, insiste en lo mismo, la cultura será el cambio y sin duda la cultura de los abrazos que promueve puede hacer que las ideas se modifiquen.

“La gente que somos de provincia así nos acostumbraron a verlo de esta forma, uno no se puede andar abrazando con hombres porque das pie a algo más, es como decir no te pongas minifalda porque te pueden violar, así de ridícula es la idea… suena desbaratado en todos los sentidos, es fuerte pero así nos dicen y habría que romper con estos mitos estúpidos y la única forma de hacerlo es… abrazando”.

Se nos agota el tiempo con Susana, fueron sólo 15 minutos que representaron un remanso de apapachos virtuales en este mundo de sana distancia, medidas sanitarias y mascarillas, pero a todo esto, ¿cómo abraza Susana?… “abrazo con el alma y con dolor a veces… como ahorita, esperando que todo se acabe pronto”.

 

El ejercicio

El Otro libro de los abrazos se compone de dos partes:

La primera es la colaboración de artistas, escritores, periodistas que dan su perspectiva de los abrazos. Esta es una de las últimas colaboraciones de Armando Manzanero y de sus últimos retratos.

La segunda es un ejercicio en el que Susana abrazó muchas personas del 2014 al 2019 como un ejercicio de intercambio.

“Fue impresionante el cómo, el cuándo me daban el permiso de escuchar sus historias, desde el  ‘a mí nunca me habían abrazado sin pedirme nada a cambio’, ‘sin que fuera sexual’, ‘mis papás nunca me habían abrazado’”, narra la artista.

“Yo a la hora de los abrazos sólo escucho, no hablo, este es un ejercicio de sólo recibir… es espectacular,… aunque al principio la mayoría de las veces escuchas muchas palabras de angustia… es como si fueran a recibir su propia aceptación y la mía, no soy su familia, pero me tomaban como si lo fuera, como si tuvieran que recibir su aceptación para hacerlos entender que eran especiales y yo sólo era el vínculo”.

Presentación

EL 9 de febrero a las 19:00 en las redes sociales de Gandhi y de Susana Zavaleta se hará la presentación del libro.

¡A casa!

Susana busca acercarse a la gente, es por eso que ya planea un sorteo, una dinámica, donde los que se quieran anotar y resulten ganadores ella llegará a su casa, ataviada como lo pide la pandemia, darles un abrazo y entregarles el libro, esto en la CDMX y ciudades cercanas.