El poder de los abrazos

Mary Chuy Rodríguez

El Mundo de Orizaba

El abrazo está tan presente en nuestro día a día que muchísimas veces no somos conscientes de ello y nos acostumbramos a él de tal forma que llega a perder su significado, convirtiéndose en un acto mecanizado y automático.

Pero la actual contingencia sanitaria de Covid-19 que se vive en el mundo entero han hecho que los abrazos tomen mayor significado pues al menos en el deporte queden restringidos, esto como medida de prevención para evitar contagios.

En algunos países únicamente se ha hecho la invitación a los atletas para que eviten cualquier contacto, pero en muchos otros, hasta han decidió sancionar a quien los realice tal es el caso de Bélgica.

Si bien actualmente no se pueden dar o recibir, los abrazos forman parte de los  festejos más comunes en las diferentes disciplinas, siendo prácticamente la culminación de un cúmulo de emociones cuando se logra algo ya sea meter un gol, llegar a la meta, ganar un encuentro, conseguir un pase o campeonato.

Pero estos también forman parte de cuando se quiere dar consuelo en las derrotas o malos momentos que llegan a vivir los atletas, por lo que ahora vivir sin ellos es un tanto complicado muchos no logran adaptarse.

No solo extrañamos los abrazos: los necesitamos. El afecto físico reduce el estrés al calmar nuestro sistema nervioso simpático, que durante tiempos de preocupación libera en nuestros cuerpos dañinas hormonas de estrés.

Si bien no es lo más recomendado para algunos especialistas  un abrazo seguro, será de cuerpo entero, ambos deberán girar sus caras en direcciones opuestas, lo que evita que respiren directamente las partículas exhaladas por el otro y es primordial el uso de una mascarilla.