Usaron funeraria con ‘protección especial’ para cremar cuerpos

De la Redacción

Conforme a la declaración oficial del testigo protegido “Juan”, restos de cuerpos de normalistas y otras personas detenidas la noche del 26 de septiembre del 2014 fueron llevados a la funeraria “El Ángel”, misma que era usada por las autoridades como Semefo.
Así lo dio a conocer el periódico Reforma, luego de tener acceso a la declaración de “Juan”, quien sería uno de los líderes de esta organización. El testigo precisó que no sólo fueron los 43 estudiantes los desaparecidos, sino una treintena más de personas, por lo menos, luego de una operación coordinada entre policías, militares e integrantes del cártel Guerreros Unidos.
La organización delictiva tenía el control del crematorio, pues habitualmente ahí desaparecía a sus enemigos. Las autoridades locales no lo impedían, sino que incluso lo protegían.
“Se los llevaron en bolsas como las que transportan valores, muy gruesas, de plástico transparente; se transportaron en camionetas. Se hicieron varios viajes que les llevó más o menos dos a tres horas de ir y venir. No sé cuántas camionetas intervinieron pero entre ellas había una camioneta Tacoma blanca que era doble cabina, con su batea descubierta. Para llevar los restos al crematorio se decidió destazar para que hubiera más capacidad y meterlos al horno crematorio”, dice el testimonio.
La operación de traslado de cuerpos al crematorio, su incineración y el regreso de las cenizas para su dispersión duró dos días, según el relato.
El jefe de plaza de Guerreros Unidos, conocido como “El Minicoper”, fue quien hizo práctica común el uso del crematorio particular, a cuyo encargado le obsequió una camioneta como pago a sus servicios para la organización.
Conexión Chicago
Reforma destaca además que la declaración del testigo confirma lo contenido en los mensajes de Blackberry que intercambiaron jefes de Guerreros Unidos que operan desde Chicago en Estados Unidos, con sus socios en México.
Dichos mensajes fueron interceptados por la DEA como parte de sus investigaciones sobre tráfico de heroína entre ambos países. En ese intercambio, los jefes de Chicago daban instrucciones de qué hacer con los detenidos y muertos el 26 de septiembre de 2014.
Reforma publicó dichos mensajes en abril de 2018, donde los ejecutores hablaban de la desaparición de más de 60 personas, incluidos los 43 normalistas.