Planta un mundo mejor

Adoración Castelán
Diario El Mundo
Aportan oxígeno, absorben malos olores y agentes contaminantes. Son fuente de alimento para los seres humanos, los animales, y otros organismos vivos, colaboran en refrescar los veranos, nos protegen del sol y por ende de las enfermedades que este provoca, filtran y reducen la velocidad del viento, son fuente de recursos económicos, entre otros beneficios. Hablamos de los árboles, indispensables para poder vivir.
“Cuando era niño tiré un árbol mientras jugaba, pues me ‘estorbaba‘. Esta acción me hizo sentir muy mal ya que el árbol era muchísimo más grande que yo; daba fruta y sombra. Desde entonces, la conciencia del cuidado hacia el medio ambiente llegó a mí, hizo cuestionarme lo siguiente: ‘si ya tiré una árbol, ¿por qué no siembro diez como pago? Sembré el primer árbol, me empecé a sentir bien y el espacio empezó a lucir bonito”, recuerda Marcos Francisco Ruíz Cessa, veterinario de profesión, que a sus 29 años ha logrado sembrar más de 500 árboles.

Propósito
Así como nos proponemos algunas cosas triviales en este año nuevo, Ruiz Cessa nos plantea algo por demás interesante: proponernos sembrar (al menos) cinco árboles al año.
“Yo no veo un buen panorama, se empiezan a ver más personas tratando de impactar positivamente, pero no sé si será suficiente. Yo me preocupo por mí, por mis acciones, y claro que trato de ayudar y enseñar a aquel que quiera. Jamás entraré en conflicto directo con las personas que no cuiden porque será una guerra que no voy a poder ganar, así que me ocupo en hacer acciones positivas propias. Lo ideal sería que las personas se pusieran como propósito plantar 5 árboles al año, y esto haría una diferencia súper notable en el planeta, pues habría más lluvia, más frescura; al haber más nubes los rayos del sol quemarían menos. No lo vean como una acción de amor, háganlo como acción de supervivencia porque no quiero pensar lo que se va a tener que hacer en unos años para tener que tratar de salvar nuestro planeta”, explica Cessa, quien recomienda sembrar árboles de zapote, mamey, guayabas, mangos, peras, aguacates, tamarindo o cualquier otra fruta.

Experiencia gratificante
Amar, cuidar y respetar a la naturaleza es un compromiso, y así trata de vivir Cessa, como agradecimiento a la madre tierra por la vida que le ha tocado vivir. La sensación de plantar un árbol para él es gratificante, y poder verlo crecer le llena de emociones buenas que quisiera compartir con todo el mundo.
“Un árbol tarda muchísimos años en crecer y se me hace inconcebible que un ser que tiene 20, 30 años en este mundo, vaya y mate a otro ser que tiene 250 para ganarse unos pesos, pues el dinero es un invento nuestro y, en cambio, el árbol es algo real que existe. Yo no podría con esa culpa”, nos comparte este chico de 29 años que vive agradecido con el planeta.