No caigas en la trampa de la depresión

Raymundo García

El Mundo de Orizaba

La depresión es un trastorno del estado de ánimo que se caracteriza por una tristeza o irritabilidad intensas, y además una pérdida de la capacidad de disfrutar de las cosas que normalmente apreciamos. Esto se presenta la mayor parte del día, generalmente todo el día durante al menos dos semanas, dio a conocer el psicólogo Rodrigo Castillo.

Entre los trastornos afectivos, éste es uno de los que actualmente padece la población mundial de manera muy significativa, y por eso se le llamó la enfermedad del siglo, por las alteraciones que provoca en la vida funcional de las personas.

Y es que aunque muchas personas no lo crean, este padecimiento puede ir crrándonos las puertas de las relaciones con el trabajo, la familia, los amigos y si no se atiende, puede acabar mal.

Las etapas

La depresión es un trastorno del estado de ánimo, y se clasifica de acuerdo a la intensidad y la cantidad de los síntomas que provoca en el funcionamiento de la persona. Se clasifica en leve, moderada y grave. Existe otra clasificación que tiene que ver con la forma en que se presenta: si es un cuadro de primera vez se considera como un episodio depresivo; si es un padecimiento que muestra recaídas, es decir que la persona lo padece, se recupera y vuelve a padecerlo en otro momento, es un trastorno depresivo recurrente, indicó el especialista.

Las causas

Hay diversos factores que pueden generar la depresión, se puede considerar como un padecimiento multifactorial, sin embargo se ha estudiado que una causa son los factores biológicos, es decir, alteraciones en las sustancias químicas que comunican a las neuronas, llamadas neurotransmisores, en especial la serotonina; al hacer estudios se puede corroborar que esta sustancia puede estar en niveles más bajos de lo normal lo que provoca los síntomas depresivos, dijo.

También se puede considerar que la depresión puede ser reactiva ante algunas circunstancias desfavorables en la vida de las personas, lo que significa que ocurre un evento para lo cual la persona no está preparada, no forma parte de su sistema de respuestas cotidianas y colapsa su sistema de defensas emocionales, conductuales, cognitivas y obviamente interactuando con otros factores predisponentes como pesimismo, una desesperanza aprendida, pueden causar clínicamente una depresión.

Síntomas

Básicamente está considerado como una afectación directa en el estado de ánimo, es decir la persona se siente triste, padece una circunstancia que se llama anedonia que es la incapacidad para disfrutar placenteramente de las cosas en un momento ideal de la vida se disfrutan como las relaciones interpersonales, la convivencia familiar, juego, diversión, deportes, el sexo, trabajo, incluso empieza a percibir un desgano, apatía, una característica principalmente que afecta el sueño ya que se incrementa la necesidad de dormir o la somnolencia.

También hay alteraciones en el apetito, puede existir una mayor necesidad de comer o incluso desaparecer el apetito, consigo puede haber un aumento o reducción en la grasa corporal de la persona. Puede haber dificultad para concentrarse en las actividades cotidianas, y en casos graves se puede tener el deseo de querer morirse e incluso atentar contra su vida por sus propios medios.

Consecuencias

Rodrigo Castillo dijo que este padecimiento generalmente trae consigo una pérdida funcional en diferentes ámbitos de la vida, principalmente en la vida laboral, familiar, las interacciones personales, y obviamente esto genera una disminución en el rendimiento laboral, en la funcionalidad global, problemas de pareja, pero sin duda una de las consecuencias más graves en este sentido es perder el motivo existencial, es decir el motivo de vida, de pensar que de no estar aquí, no vivir, sería mejor no estar, que básicamente son ideaciones suicidas y se produce por lo menos el pensamiento de querer no vivir y en los casos más graves atentar de forma directa contra la vida misma de la persona que está sufriendo este problema.

El tratamiento

Para tratar la depresión primero se debe diagnosticar clínicamente, una vez establecido, hay una combinación importante entre los medicamentos antidepresivos, inhibidores selectivos de la recaptura de la serotonina, y efectivamente el proceso de la psicoterapia.

Se ha visto en los estudios que hay un efecto agradable, efectivo y eficiente cuando se combinan estos factores, es decir la terapia médica y la psicoterapia.

Las ayuda médica la aporta el psiquiatra, y el identificará de todos los tipos de antidepresivos en función de la edad, salud, identificar que antideopresivos podrían resultar más útil en el individuo para regular los niveles de sustancias disfuncionales en el cerebro. Una vez realizado esto, los medicamentos ayudan a controlar de inicio los síntomas.

Los medicamentos nunca va a quitar una depresión como tal, ayudan a favorecer un mejor funcionamiento de los neurotransmisores en el cerebro, lo que necesitamos modificar es el contexto de la persona y en la forma de cómo percibe la realidad.

Esta percepción va a influir mucho en cómo reacciona a los problemas que esté viviendo en ese momento, por lo que siempre se debe considerar un tratamiento integral: medico, psicoterapéutico y en algunos casos, tratamiento a nivel ocupacional que se traduce en la rehabilitación sicosocial. Haciendo una buena intervención es muy probable que el problema se esté controlando de manera efectiva en unos tres meses y un tratamiento bien llevado a cabo podría remitir el diagnóstico en seis meses, informó el psicólogo.

Y por el contrario un tratamiento donde la persona no lleva adecuadamente su régimen de medicamentos en la dosis y horarios establecidos, va a limitar esa mejoría y puede haber recaídas.

Es de mencionar que los antidepresivos pueden tener algunos efectos secundarios en los individuos como resequedad de boca y en algunos casos incremento en la somnolencia, dormir un poco más pero eso favorece a la recuperación, y en algunos efectos más graves pueden ser mareos, náuseas, sudoración y en algunos cosos pérdida del apetito sexual o disfunción sexual, pero es importante recalcar que cuando el medicamento se va reduciendo en sus dosis, la persona retoma su funcionalidad como si fuera previo al problema.

La pandemia, la crisis y el efecto

Sin duda la realidad que estamos viviendo en este momento, socialmente inédito, históricamente marca un hito en la sociedad actual en el ámbito de la salud. Esto por obvias razones ha generado un cambio en la forma de percibir nuestra vida, la realidad, la cotidianidad; algunas personas hemos debido adaptarnos a situaciones totalmente nuevas de forma social, laboral, económica; todo  esto genera riesgos en los mecanismos de defensa de las personas y por lo tanto quien se siente avasallado en esa capacidad de respuesta de sus problemas, genera una respuesta normal de estrés, sostenido que rebasa la capacidad de resolución, obviamente produce rasgos de tipo crítico en la salud emocional de las personas, expuso el entrevistado.

Por lo tanto, la forma de visualizar soluciones o respuestas adaptativas se va minando y deteriorando al grado de que dichas personas que se sienten avasalladas por los problemas vividos se sienten en un callejón sin salida, perciben una triste y oscura realidad, por lo tanto, un tiempo prolongado en esta fase definitivamente produce rasgos depresivos.

Obviamente una persona en estas circunstancias requiere ser apoyada tanto por los recursos propios a su alrededor que pueden ser: amigos, pareja, familia, pero principalmente, buscar la ayuda de los expertos en salud mental, porque al retomar el apoyo de especialistas en este campo se les favorece una reestructuración cognitiva de su momento crítico y se le permite vislumbrar nuevas posibilidades de solución a esta percepción errónea, generalmente derivada de una interpretación sobredemandante de sus capacidades, por lo tanto nuestra labor es activar sus fortalezas y ayudar que la persona reconozca su estado de malestar y por lo tanto continúe recibiendo ese apoyo hasta salir de esa fase crítica, apuntó.

Cómo poder identificarlo en la casa

¡La familia puede ayudar a que la depresión no avance hasta estados críticos y para ello es importante reconocer los síntomas para identificar el problema.

El especialista Rodrigo Castillo recomienda ser observadores ante la rutina, la cotidianidad de nuestros seres queridos. Al tener este conocimiento de cada uno de ellos, podemos percibir algunos cambios importantes en su conducta cotidiana, y si de alguna manera estamos observando que algún miembro de la familia se encuentra teniendo cambios significativos en su funcionalidad, en su vida laboral, familiar, social; rutinas de levantarse, acostarse, etc., se tiene ahí un factor detectado.

Al detectar conductas que son atípicas se puede cuestionar de manera directa al ser querido si hay algo que esté originando algún problema la forma de ver las cosas; si se ha sentido mal, desde hace cuánto tiempo, qué posibilidades hay de poder buscar una ayuda, no necesariamente al inicio puede ser profesional, en ocasiones solo basta con una escucha atenta y oportuna de manera condicional, y evitar prejuicios ante las posibles causas que estén originando su estado de ánimo triste, deprimido, indicó.

Otro delos cambios importantes que se pueden tener en una persona que puede estar teniendo rasgos depresivos velados es el mal humor, la irritabilidad, pero no la que normalmente manejamos como parte de una respuesta reactiva ante un evento critico o dificultad, sino que la persona se encuentra atípicamente irritable, molesta, no disfruta de las actividades que de manera habitual lo hacía, es muy importante percibir en cómo se expresa, el tono de su voz, su humos de manera generalizada.

Cuando una persona de nuestra familia está teniendo estos cambios significativos en la forma de realizar su hábitos, el humor que tiende a ser triste en exceso o irritable en exceso, la idea es evitar que esto continúe agravándose de manera importante porque podría derivar en conductas agresivas y ya es cuando es necesario conducirlo a una ayuda profesional.

La familia puede coadyuvar en la recuperación de sus ser querido buscando un acercamiento, escuchándolo, sin prejuicios, contactarse con su dolor, con su experiencia crítica y buscar en todo caso ayudarle con alguna actividad física o recreativa, o en todo caso, si está al alcance darle algunas sugerencias con base a experiencias, sobre un problema que se esté viviendo.

El experto recalcó la importancia en evitar la frase “échale ganas vas a salir adelante”, porque si esa fuera la solución no existirían los profesionales para ayudar a las personas.

Dijo que es obvio que una persona que está en un momento crítico de sus emociones lo siente como una agresión, porque en vez de creer que se le está escuchando pareciera que esta frase minimiza sus emociones o sus posibles causas.

En el caso de que como familiares no puedan dar una ayuda, definitivamente se debe buscar profesional, para ayudarle a reestructurar sus experiencias dolorosas, expuso Rodrigo Castillo.