Una ciudad musical

Adriana Estrada

El Mundo de Orizaba

Desde 1965 se ha conmemorado a los compositores, aquellas personas que logran trasmitir sentimientos, desamor o amor a través de la letra de una pieza musical, sin embargo, fue hasta 1983 que está celebración se formalizó tras ser promovido por la Sociedad de Autores y Compositores de Música (SACM), y es desde entonces que el 15 de enero se reconoce a los compositores.

Luis Bautista Luna, coordinador de Cultura del Ayuntamiento de Orizaba, recordó que a lo largo del tiempo, la ciudad de Orizaba ha sido promotora de grandes autores y creadores de música, aquellos que han dejado huella en la música y traspasado fronteras, algunos que aunque no nacieron en la ciudad, por muchos años vivieron en ella y dedicaron parte de sus creaciones a la ciudad de las aguas alegres.

Los artistas

Francisco Gabilondo Soler “Crí-Crí”

Nació en Orizaba, en el año de 1907, y falleció en 1990.

El compositor más importante en la historia de Orizaba y recordando en todo el mundo por la creatividad de sus canciones.

Se dedicó a la creación de música para niños durante tres décadas, invadiendo el mercado de la radio en América Latina, Latinoamérica, Sudamérica, logrando la traducción de sus canciones en idioma japonés.

Durante su trayectoria compuso canciones como: el ratón vaquero, las brujas, camino de la escuela, la patita, negrito sandía, entre muchas otras que llegaron al aido de todo el mundo.

Sin duda este es por mucho el orizabeño más reconocido en el ámbito musical.

Raymundo Pérez y Soto

Nació en Orizaba el 15 de marzo de 1910.

Cantante, músico, compositor y poeta de música folklórica, sus canciones han sido interpretadas por varios artistas, entre los que destacan Caterina Valente, Lola Beltrán, Aida Cuevas, Gloria Lasso y David Záizar.

Éste orizabeño es muy identificado por el huapango conocido con el título de “la cigarra”, que plasma un pasaje de su niñez.

Entre sus más de 100 títulos se encuentran: “El rosario de mi madre”, “Indita mía”, “Amigo pulque”, “Morenita de mi vida”, “Mexicano hasta las cachas” y el huapango conocido con el título de “La cigarra”.

Octaviano Yañez

Nace en 1878 y fallece en 1818.

Aunque no es muy reconocido actualmente, en su época logró componer grandes piezas musicales que causaron sensación, regalando al mundo de la música la creatividad de su mente.

Durante su trayectoria en la época porfirista, y sus viajes múltiples a Europa, con el acompañemiento de su guitarra, instrumento que formaba parte de sus herramientas principales para la creación de melodías.

Salvador Moreno Manzano

Nació en Orizaba en 1916, y fallece en 1998.

Aunque parte de su vida estuvo en Barcelona, al tener padres Españoles, su nacimiento fue en Orizaba y así se reconocía, su talento lo traslado a la creación de música y arreglista, aunque entre sus talentos también estaba la pintura.

Fue estudiante del Conservatorio Nacional de Música, empezando su trayectoria musical desde los años 30, donde sus melodías fueron interpretadas por famosas cantantes de opera. Entre sus piezas más importantes destacan las operas: Severino, La Mulata de Córdoba y Carlota.

Armando Ortega Carrillo

Nació en 1936, fallece en 1973

Un poeta y compositor que a través de su opera “Eugenia” ha logrado traspasar fronteras, y ha dado la vuelta al mundo; la música sacra formó también parte de sus creaciones de antaño.

Luis Arellano

Un artista contemporáneo que ha pasado su legado a sus hijos, fortaleciendo su trayectoria musical actual y poniendo en alto el nombre de Orizaba a través de sus creaciones musicales.

Salvador Peláez. (+)

Músico, pintor y escritor, que dejó un gran legado musical.