Quieren la cabeza de Donald Trump

Agencias
La presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos,Nancy Pelosi,pidió este jueves la inmediata destitución del mandatario Donald Trump a través de la 25 Enmienda, un día después de que partidarios del republicanoasaltaron el Congresode Estados Unidos.
Pelosi pidió al Vicepresidente Mike Pence que invoque la Enmienda 25, que le permite a él y al gabinete quitarle el poder de la Presidencia a Trump.
Sus comentarios hacen eco de una declaración similar hecha anteriormente por el senador Chuck Schumer de Nueva York, el líder demócrata.
“Este miércoles el presidente de Estados Unidos incitó una insurrección armada contra Estados Unidos”, dijo Pelosi a periodistas en el Capitolio de EU.Trumpcometió un “acto de sedición”, añadió.
Si Pence no lo hace, advirtió, ella y otros miembros del Congreso “pueden estar preparados” para seguir adelante con el juicio político al Presidente por segunda vez.
Al republicano solo le quedan 13 días en su Presidencia, pero varios demócratas y algunos republicanos han declarado públicamente que no se debe permitir que Trump termine su mandato.
En tanto Joe Biden, presidente electo de EU, dijo que el ataque al Capitolio fue uno de los días más oscuros en la historia del país, un asalto a lademocraciafomentado por el mandatario Donald Trump. Y denominó a los partidarios de Trump que se abrieron paso en el edificio como “terroristas domésticos”.

País conmocionado
Estados Unidos estáconmocionado tras el asalto violento al templo de su democracia, el Congreso. El último gran desafío deDonald Trumpal sistema fracasó y Biden fue ratificado, pero la primera potencia asomó a un abismo sin precedentes en 200 años.
Trump acabó comprometiéndose a una “transición pacífica”, pero siguió sin reconocer su derrota en las urnas, y las dimisiones en la Casa Blanca se multiplicaron.
Con cuatro personas muertase imágenes imborrables para el mundo: vándalos escalando las paredes del Congreso, rompiendo los cristales, acomodados en la oficina de Nancy Pelosi o sentados en el sillón del presidente del Senado, disfrazados y paseando las banderas de la América esclavista.
Fue en ese escenario que a las 3.40 de la madrugada del jueves, el vicepresidente Mike Pence declaró el vencedor tras días de presiones de su jefe, que le pedía la rebelión.
Pero para entonces, alrededor de media docena de altos cargos había dimitido, como la secretaria de Transporte, Elaine Chao; el exjefe de Gabinete, Mick Mulvaney; el viceconsejero de Seguridad Nacional, Matt Pottinger, o la jefa de Gabinete de la primera dama, Stephanie Grisham.