Renacer en espíritu

Mary Chuy Rodríguez

El Mundo de Orizaba

Perder a sus hijos hace casi 5 años sin duda ha sido la prueba más difícil que ha enfrentado el señor Epifanio Gómez Martínez, pero tal como un Ave Fénix, su fortaleza, determinación y garra, le han permitido renacer espiritualmente para iniciar su camino en el taekwondo.

Desde hace un año comenzó con sus entrenamientos, aunque debido a la pandemia por covid-19, no había podido presentar sus evaluaciones, hace un par de meses con la presencia del entrenador Ulises Román y de manera virtual evaluado por el máster Eduardo Fitzmaurice, presentó sus primeros cinco bloques.

Actualmente ya posee la cinta verde, que dentro de este deporte significa el crecimiento que lleva en su preparación.

El sueño es ser Cinta Negra tal como sus hijos Maximiliano y José Manuel lo hicieron antes de partir al descanso eterno, sin duda el camino no ha sido fácil por lo que se remueve cada que entra al tatami, pero es un hombre con determinación que en medio de su dolor busca ser ejemplo.

“Cuando Maximiliano y José Miguel entrenaban, siempre teníamos la ilusión de que yo lo hiciera con ellos, en ese momento por cuestiones de trabajo y otras situaciones, no hubo la oportunidad, ahora que lo hago me es difícil porque pienso en ellos, pero también ese recuerdo es el que me da fuerza para hacerlo”, compartió.

Y es que actualmente, él junto con su esposa Martha Hernández, se mantienen al frente de la escuela Ave Fénix, la cual fue fundada por sus hijos en el 2015, con el único propósito de ayudar a los jóvenes de la región.

“Max siempre estuvo enamorado del deporte y más del taekwondo, casi un año antes de partir, abrió una escuela en La Perla con el propósito de que los jóvenes de ese municipio dejarán los vicios y los problemas tan graves que tienen en casa para dedicarse a hacer deporte, pues quería que a través de su escuela, muchos dejarán los vicios”, explicó.

A sus 59 años reconoce que es mucho más complicado, ya no tiene la fortaleza de un joven, ni la flexibilidad que algunos ejercicios requieren, pero sus ganas de sobresalir y el amor que siente por el taekwondo, le permiten romper con todas las barreras.

Para ellos el proyecto de Ave Fénix es más que un negocio deportivo, significa mantener vivo el anhelo de sus hijos, es sentirse cerca de ellos, es verlos crecer aunque físicamente ya no estén.

Ser cinta negra le llevará un largo camino de casi 5 años, pero está convencido de seguir trabajando con el mismo empeño en este 2021 para cada día está más cerca de su meta.

El accidente

Mayo del 2016, Maximiliano y José Manuel Gómez viajaron a un evento artístico en Actopan, donde posteriormente pasaron a la playa a divertirse, pero sin imaginar que el mar se devoraría a ambos, iniciando así lo que es un luto eterno para sus padres, quienes han buscado mantener hasta la fecha el legado deportivo que ellos iniciaron.

La escuela

Recientemente Daniela Hernández a presentó su evaluación para cinta negra convirtiéndose de esta forma en la segunda generación de la escuela Ave Fénix, en total son seis los deportistas que ya poseen este grado.

Entrenamiento

Asesorado por el entrenador Ulises Román epifanio entrena de manera diaria para ir mejorando su técnica tanto en formas como en combate por ahora enfocado en su siguiente evaluación planeada para el mes de marzo cuando aspire a la cinta azul.

Apoyo

Si viene el camino para iniciar en el taekwondo ha sido un tanto complicado y difícil en el aspecto emocional Epifanio reconoce que no sería posible sin el ánimo y apoyo que tiene por parte de su esposa Martha Hernández con quien lleva compartiendo 27 años de su vida.

Ave Fénix

Es un pájaro mítico de la mitología griega, que se consumía por acción del fuego cada 500 años, pero luego resurgía de sus propias cenizas.