Saturan calles por compras de pánico

Cortesía Nohemí Cortés
El Mundo de Córdoba

Apesar de la pandemia y del retroceso de la ciudad a semáforo naranja, cientos de familias salieron a las tiendas de Córdoba a realizar compras de pánico, entre lo que destacaron las manzanas, ropa y zapatos; en esta ocasión los juguetes no fueron lo principal que se adquirió.
Casi nueve de la mañana y se observan más personas de lo normal, caminando por las calles de la ciudad, algunas con una sola bolsa comprando algún producto que se les olvidó y algunos otros con un sinnúmero de bolsas o incluso cajas con artículos que seguramente necesitan para esta Navidad.
Se pueden observar familias enteras realizando las compras, la abuela, el abuelo, los niños, siendo que estos se encuentran en la población de riesgo, pero al parecer el espíritu navideño ha hecho que se olviden de la existencia de una pandemia a nivel mundial.
Hay algunos ciudadanos responsables y no iba acompañados, tanto así que deben cargar con el peso de sus productos por sí mismos.
Uno que otro trae su cubrebocas colocado de la manera correcta, pero no puede faltar aquel que no cubre su nariz, el que lo trae en la barbilla o aún peor, el que ni siquiera lo trae.
Los productos que más se pueden observar en las bolsas de tiendas de conveniencia son refrescos, pan blanco, piernas, media crema, pasta de codito, frutas en almíbar y por supuesto algunas bebidas alcohólicas para más tarde brindar por el nacimiento del niño Jesús.
En el Mercado Revolución se escuchan las voces de los comerciantes gritando “¿qué va a llevar amiga, que le ofrezco?” y es que entre el mar de personas algo deben pescar.
Las manzanas son las protagonistas, pues no hay persona que no lleve consigo su bolsa de manzanas de 20 pesos o kilos en el caso de los que tienen familia numerosa, para preparar la tradicional ensalada de manzana que se acostumbra comer en fechas decembrinas a pesar de que los ingredientes para elaborarla se venden todo el año.
Piñatas, las tradicionales piñatas no podían faltar en estas compras, algunos llevan una, algunos otros llevan hasta cinco lo cual nos indica que tendrán una gran reunión apesar de que la ciudad de los 30 caballeros aún se encuentra en semáforo naranja.
Como si se tratara de una pre-cena de noche buena, los locales de comida del mercado no se dan abasto con tantos ciudadanos queriendo ocupar un lugar para poder degustar algunos alimentos después de haber realizado sus compras.
Otra parte de la ciudadanía se encuentra más alejada de esa pequeña zona del mercado, comprando en la avenida principal de la ciudad zapatos o ropa que seguramente obsequiaran o estrenaran esta noche buena.
También encontramos familias enteras en esta zona, como si se tratara de un paseo familiar de domingo.
Por otra parte, en las jugueterías no parece que falten unas cuántas horas para celebrar navidad pues no lucen como en años anteriores.
Las vitrinas están llenas de triciclos, patines, carros, muñecas, jugos de cocina y pelotas, entre muchas cosas más, todo lo necesario para atraer clientela, sin embargo no logran captar la atención de los compradores o quizá la situación económica no permite adquirir juguetes para Navidad.
En este lugar no viene la familia completa, mucho menos se observan niños ya que para ellos debe ser sorpresa el regalo que estén comprando sus familiares o en alguno lugares donde sí se acuerdan de la pandemia no los dejan pasar por pertenecer a la población de riesgo.