Unen sus vidas para siempre

Adoración Castelán
Diario El Mundo

Después de casi un año de haberse celebrado la pedida oficial de parte de José Ramón Fragoso Cota hacia su preciosa novia, Connie Sangeado Vázquez, por fin llegó el día de llegar al altar. Fue un año de emociones: la despedida de soltera, la boda por el civil y, por fin, el pasado sábado 19 de diciembre, José Ramón y Connie unieron sus vidas ante Dios; y como testigos estuvieron sus amigos más cercanos y, por supuesto, sus familiares.
La emoción a flor de piel, los nervios, pero sobre todo, las ganas de llevar a cabo esta celebración religiosa hizo que la tarde fuera mágica para esta pareja.
“Lo importante es nuestra promesa ante Dios”, comentó José Ramón antes de ingresar a la Catedral, mientras que Connie esperaba en el auto ansiosa por bajar y lista para dar el sí al amor de su vida.
Los violines por fin sonaron, y el pasillo de la Catedral se adornó con la belleza de Connie, quien caminó con seguridad y una bella sonrisa, que la hizo lucir espectacular.
El sermón religioso fue un momento perfecto de reflexión para la pareja, en donde pudieron escuchar de palabra del padre algunos consejos que la palabra de Dios ofrece para las parejas; uniéndose en un mismo corazón y espíritu, caminando juntos en la vida de esposos siempre con Dios presente en sus decisiones es como la bendición para su matrimonio fue dada.
No queda más que desearles a los ahora esposos, Connie y José Ramón, toda una vida juntos, unidos por el amor y el respeto para siempre. ¡Enhorabuena!

Boda por el civil
Con aproximadamente 40 personas, entre familiares y amigos más cercanos, se llevó a cabo en el precioso hogar de la familia Fragoso, la ceremonia civil el pasado viernes 18 de diciembre. En medio de una tarde agradable, se dieron cita los invitados a las 17:00 horas para ser testigos del enlace de Connie y José Ramón, quienes firmaron su acta matrimonial ante un juez, haciendo legal su unión. Los mensajes positivos abundaron por parte de los invitados, quienes unidos y presentes por el cariño hacia la pareja, no pudieron contener la felicidad de compartir tan memorable momento con los recién casados. El rompe hielos se llevó a cabo más tarde en un restaurante exclusivo de la ciudad, en donde la cena fue el broche de oro perfecto de la noche.