Alessandra Fadanelli: Ver la luz de la gente

Laura Arely
El Mundo de Orizaba

Alessandra Fadanelli honra una tradición familiar de arte y creatividad fotográfica.
Su especialidad son los retratos y los estudios con niños.
Su obra expresa la mejor voluntad creadora: capturar la luz de la gente.

Apasionada, alegre y perseverante, Alessandra Fadanelli se enamoró de la fotografía desde joven, y al nacer su primer hijo decidió enfocarse en eventos sociales y foto de estudio. La especialidad de esta orizabeña son los retratos con niños. La frescura e inspiración de su trabajo se refleja en cada toma, ¡hoy te la presentamos!
Una mujer que tiene esa pasión e impulso por prepararse y aprender más, con creatividad y perseverancia para no rendirse a la primera crisis o dificultad, hasta alcanzar sus sueños.
Con casi 25 años detrás de la lente, Alessandra Fadanelli nos muestra que a pesar de vivir tiempos difíciles, ha podido fotografiar esa esperanza y unidad en las personas que llegan a su estudio, y quieren guardar momentos únicos en cada sesión de fotos; es algo que ella valora con mucho cariño.
Su más grande inspiración es la belleza en todas sus versiones, tallas, edades, en lo genuino y lo espontáneo en lo que, con o sin Photoshop, puede mostrarse.
Belleza real y con una actitud alegre, pero en un niño o niña, siendo espontáneo, en una manera cómoda de mostrar afecto frente a una cámara, y últimamente de familias mostrando esa unión, fe y esperanza a pesar de los tiempos que estamos viviendo.
“Lo que más me gusta retratar son niños, desde que nació mi primer hijo surgió mi pasión por la fotografía de retrato; me gusta que en cada sesión los pequeños sacan de mí una sonrisa, me gusta su ternura, inocencia y lo espontáneos que son para hacer travesuras. En cada sesión escuchamos música y jugamos con los detalles”.
La persona que más admira Alessandra es su padre, Horacio Fadanelli: “Nací en un estudio de fotografía, de niña siempre estuve con mis abuelos y también vi a mis papás cómo hacían el revelado de fotografías a blanco y negro en el cuarto oscuro, con los químicos y todo ese revelado con el proceso manual de impresión.

Mi papá es él que siempre me ha estado apoyando, impulsándome y siempre innovando, porque con él es leer día, tarde y noche, libros enteros de fotografía; realmente lo que me llega en conocimientos es por mi papá”.
Alessandra ha tomado cursos con el fotógrafo Miguel Alonso y asiste constantemente a talleres de fotografía de retrato.
Sin duda, su vida profesional tuvo un gran impacto ante la contigencia por el covid-19: “Estuve encerrada por casi seis meses, no vine para nada al estudio, al principio tenía mucha preocupación y miedo, por la saturación de información por todos lados, eso no ayuda mucho, pero con los días lo acepté como una oportunidad de bajar el ritmo y disfrutar a mi familia. Esos meses no hubo fotos, así que mientras estaba encerrada pensé que podía empezar a trabajar en algunas ideas y crear mis propios proyectos”, finalizó.