Cambian festejos pero crece la fe

Este año, los festejos a la Virgen de Guadalupe, cambiaron pues se prohibieron las peregrinaciones, pero los feligreses agradecen y piden, desde su hogar su intercesión

Carolina Muñoz

Cortesía

Después de 489 años que la Virgen de Guadalupe se le apareció al humilde pastor Juan Diego, hoy convertido en santo y venerado por millones de personas en México, este 2020 será un año recordado como aquel que renovó la fe y la esperanza.

La pandemia ha hecho que la vida de todo el mundo se vea modificada, pero la fe hacía la virgen de Guadalupe, la morenita del Tepeyac, sigue más vigente que nunca, prueba de ello es que a pesar de las restricciones para peregrinar, la gente le agradece y ruega su intercesión para que el “caos” del covid-19, llegue a su fin.

Este 12 de diciembre fueron diferentes los festejos para la virgen de Guadalupe, en la iglesia de Santa María de Guadalupe, La Concordia, sigue afuera el altar y se pueden apreciar las velas que se prendieron durante la noche del viernes.

A pesar de que la gente pasó a hacer sus oraciones en el altar exterior y durante el día hubo eucaristías no se compara con años pasados ya que está vez no estuvo llena ya que hubo un límite de personas.

En años pasados durante estás fechas se podía ver esa zona llena de devotos, quienes iban peregrinando hasta llegar a la iglesia donde daban gracias y rendían tributo a la virgen de Guadalupe.

Había caravanas, cantos, rezos, alabanzas, comida, eucaristías llenas pero este año solo se pudo observar poca gente ya que estamos atravesando una situación de peligro mundial.

Todas las misas que se realizaron ayer fueron a puerta cerrada para poder tener un control y cumplir con las medidas de seguridad sanitaria.