Necesario que haya justicia en el caso de Ernestina: Jairo Guarneros

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Jessica Ignot

El Mundo de Orizaba

La violación y muerte de la indígena náhua Ernestina Ascencio Rosario perpetrada por militares del Ejército Mexicano debe de alcanzar justicia, y en ese acto de justicia se debe de juzgar ex presidente Felipe Calderón Hinojosa y al ex gobernador de Veracruz, Fidel Herrera Beltrán por construir “una verdad histórica” que señala que su muerte fue por gastritis crónica.

Así también, se debe de someter a juicio al entonces Secretario de la Sedena y a la Comisión Nacional de Derechos Humanos, así como a todos los involucrados que manipularon el caso.

Lo anterior en opinión de Jairo Guarneros Sosa, defensor de derechos humanos y zapatista, quien señaló que no basta con que ahora el Gobierno federal de Andrés Manuel López Obrador señale que abrirá el caso, sino que se garantice la justicia para la indígena náhua y se castigue a los culpables que construyeron esa verdad histórica para encubrir al Ejército Mexicano.

Explicó que la postura asumida por el Gobierno Federal en el caso de Ernestina Ascencio Rosario, responde a la inconformidad que se generó con la posición de Fiscalía General del estado de Veracruz  en su comparecencia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en donde se continúa con la misma línea de Felipe Calderón de decir que la violación y muerte de la indígena náhua no fue responsabilidad del Ejército ni de los militares.

En su opinión consideró tener muy pocas espectativas de que se haga de una investigación real del caso y se le haga justicia a Ernestina.

Para empezar a ver justicia en el caso, dijo, se debes de reivindicar al doctor Juan Pablo Mendizábal, que fue quien hizo el primer peritaje y determinó que la indígena había sido violada, y esto le provocó la muerte. Sin embargo, el doctor fue sancionado de manera injusta porque ese primer peritaje, que fue el real, culpaba a los militares.

El Gobierno Federal también debe de decir en qué tiempo se le va a dar esa justicia a doña Ernestina.

Lamentó que el Gobierno Federal, permanentemente esté buscando justificar al Ejército Mexicano; y en la actual administración, no ha sido la excepción; tan es así que se le ha dado “manga ancha” al Ejército, pues prácticamente estamos en un proceso de estado militarizado.

El caso de doña Ernestina tiene que tener justicia, y mínimamente se debe de señalar a los militares en la muerte de la indígena náhuatl, ahí se vería un avance.

El Gobierno Federal tiene que admitir que sí hubo una responsabilidad del Ejército Mexicano, y eso evidencia que esta institución ha sido utilizada para reprimir y no para salvaguardar la integridad y seguridad del pueblo.

El Ejército tiene una responsabilidad, como la tiene el ex presidente Felipe Calderón, el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán, los entonces titulares de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y de la Secretaría de la Defensa Nacional, así como peritos, procuradores y fiscales que contribuyeron a construir la “verdad histórica” que exime de responsabilidad al Ejército Mexicano.

También se tiene que llegar a saber porque los elementos del Ejército cometieron este atroz crimen en contra de una adulta mayor.

Recuerda que uno de los mandos del Ejército, en su momento señaló que los militares no podrían ser los culpables porque los elementos recientemente habían estado en casa y con sus familias, justificando con estas afirmaciones misoginas el abuso y la violación en contra de la señora Ernestina.

“Es una frase completamente misogina que plantea que la violación se da por un deseo sexual y no por una cuestión de poder”, comentó.

Guarneros Sosa sostiene que fue una razón contrainsurgente lo que se hizo con Ernestina Ascencio Rosario.