Sueña con ser matemático

Jazmín Suazo
El Mundo de Córdoba

Alejandro tiene habilidades que otros niños no han desarrollado. Es inteligente y es capaz de construir figuras de lego, armar otras en 2D, hacer papiroflexia y jugar minecraft, por eso es que su sueño de grande es convertirse en maestro de matemáticas.
Apenas tiene 10 años, y cursa el quinto grado de primaria en la 18 de Marzo, entre sus habilidades están además las manualidades, dice que le gustaría ser maestro porque siente que tiene facilidad para aprender y memorizar problemas matemáticos, característica de quienes tienen el síndrome de Asperger.
El Síndrome de Asperger forma parte de los Trastornos del Espectro del Autismo (TEA. Es un trastorno del neurodesarrollo; el cerebro de la persona con Síndrome de Asperger funciona de manera diferente a la habitual, especialmente en la comunicación e interacción social y en la adaptación flexible a las demandas diarias.
La persona con Síndrome de Asperger tiene dificultades en la comunicación social y en la flexibilidad de pensamiento y comportamiento. Sin embargo, tiene un lenguaje fluido y una capacidad intelectual media e incluso superior a la media de la población.
Alex acepta que a lado de su familia se siente amado, querido, feliz, protegido, respetado y apoyado por sus padres y sus abuelitas. “Doy gracias a Dios por tener esta gran familia. Con mis amigos me siento feliz, alegre y me divierto mucho con ellos; con mi maestra Miriam me siento respetado, comprendido y siempre hay comunicación”, dice el pequeño genio.
Sus padres, Andrés y María de los Remedios, dicen que cuando Alejandro era un bebé era tranquilo, amoroso, tierno, observador y listo, ahora que han pasado los años dicen sentirse orgullosos de él, por eso siempre estarán al pie de su hijo para apoyarlo en lo que requiera. “Lo amamos mucho”.
Recuerdan que Cuando Alejandro tenía tres años empezó a jugar, armar bloques en el cual él empezaba hacer figuras, torres y los clasificaba por colores, tamaños pero como padres no tomaban en cuenta esas características, que eran de un niño con capacidades sobresalientes y de Asperger.
“Nos dieron el diagnóstico cuando ingresó al kinder que su maestra de segundo grado y la psicóloga del colegio observaron que él tenia capacidades diferentes a los demás niños, es decir, actitud académica, forma de expresar y no era sociable.
Fue entonces cuando lo diagnosticaron al hacerle los estudios psicológicos correspondientes se dieron cuenta que él tenia Asperger y así empezó su proceso de acompañamiento psicologico, un trabajo en conjunto de padres, maestra y psicóloga. desde ese momento y a partir de hoy el proceso se sigue llevando para reforzar las debilidades que a él le cuestan”, explicaron sus padres.
Aceptan que a Alejandro le ha costado porque una de sus debilidades es la interacción social, la comunicación verbal y eso a él le ha costado para tener amigos, por eso tanto su maestra como su familia deben comprender y entender que si se comenta algo sobre cualquier tema él siempre respondera algo corto y directo. “A pesar de todo él es bueno de corazon, amoroso y de valores”.
Las personas con Asperger tienen dificultad para entender la comunicación no verbal (gestos, expresiones faciales, tono de voz, etc.). Puede hablar durante mucho tiempo de sus temas de interés, pero tiene dificultad para saber cuándo terminar la conversación. Le cuesta elegir temas de los que “hablar por hablar” o tener una charla “social” con otras personas.
María y Andrés hicieron un llamado a las instituciones y autoridades para que se den la oportunidad de conocer a las personas con capacidades diferentes, de tratarlos y amarlos. “Si en su vida encuentran algún niño con Asperger, solo tomen conciencia que estas personitas se esfuerzan mucho cada día para conseguir lo que otras personas aprenden de forma innata; hay que respetarlos y valorarlos por cada logro que hagan”.
Quienes tienen este síndrome son muy literales, es decir, comprenden el lenguaje según el significado exacto de las palabras por lo que muchas veces no entiende las bromas, los chistes, las metáforas o los sarcasmos. Su expresión verbal es correcta pero, a veces, utiliza el lenguaje de manera muy formal, siendo demasiado preciso o técnico.
Por su parte, el pequeño Alejandro Trujillo González dijo que debido a la pandemia por Covid-19 ha tenido que trabajar con sus psicólogos a distancia, con clases virtuales, realizando actividades manuales con material reciclable como papiroflexia, dulceros, canasta con papel china, colgante con diseño de Santa Claus, pero sobre todo, ha aprendido a divertirse, a tener paciencia y a socializar mas.
“Gracias a mi psicóloga Ada Luz he tenido un gran respaldo desde que ingrese a esta escuela ya que siempre ha estado al pendiente de todas mis actividades, de mi desempeño académico, mi desarrollo emocional y social; por eso le doy las gracias a ella y al psicólogo Marcos por seguir estando al pendiente de mí durante esta pandemia que aunque no nos ha permitido estar juntos, hemos seguido trabajando a distancia”, dice Alejandro.
Por último, el alumno destacado dijo sentirse feliz en estos meses que ha realizado las clases en línea por la pandemia porque puede estar en su casa compartiendo más tiempo con su familia, aunque también extraña salir de paseo, a los parques y la escuela. “A pesar de esta situación he aprendido que se pueden realizar muchas actividades en el hogar y sobre todo he valorado que en mi familia nadie se ha enfermado o visto afectado por la pandemia”.

Datos:
¿Cómo se relaciona una persona con Síndrome de Asperger?
-Le resulta difícil reconocer y comprender las reglas sociales “no escritas” por lo que, a veces, puede comportarse de manera inadecuada sin darse cuenta.
-Quiere relacionarse con los demás, pero no sabe cómo hacerlo por lo que, a veces, puede encontrarse solo.
-Le resulta muy difícil manejarse en situaciones en las que tiene que interactuar con muchas personas a la vez, lo que puede parecer que no quiere relacionarse o integrarse en el grupo.
-Puede parecer que no expresa sus emociones ni tiene en cuenta las de los demás pero, en realidad, es que le resulta muy complejo darse cuenta intuitivamente de cuáles son los sentimientos y emociones de otras personas.
-Encuentra difícil expresar sus propias emociones de una manera convencional por lo que, a veces, puede parecer que reaccionan de manera inadecuada, desproporcionada o “fuera de lugar”.