Un resultado positivo te cambia todo

Pacientes de VIH compartes sus testimonios de vida y resaltan la importancia de cuidarse, no confiarse y tomarse la enfermedad con seriedad

Jessica Ignot

El Mundo de Orizaba

Un diagnóstico te cambia la vida… coinciden Andrés, Rafael y Luis, los tres son portadores del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), los tres se enfrentan a la discriminación y a la carga emocional que esta enfermedad les ha traido.

Tres jóvenes del Valle de Orizaba narran cómo es vivir con VIH… Por cuestiones de seguridad, a los tres jóvenes se les asignaron nombres ficticios, pero sus casos son reales y hablan cómo enfrentan el vivir con VIH.

Vivir así no es fácil: Andrés

Andrés a sus 26 años, estudia y trabaja. Desde hace 4 años enfrenta la enfermedad, el VIH.

Confió en su pareja que era portador. Él no lo sabía y al tener relaciones sexuales sin protección, le fue transmitido el virus.

Ya lleva 4 años del diagnóstico y cada día enfrenta más a la enfermedad. Adaptarse a vivir con el VIH no ha sido fácil y es un trabajo que todavía no termina ni en el ámbito personal ni en el laboral.

Van ya 4 años, de que le diagnosticaron la enfermedad y aún no termina por adaptarse a esta condición. Dice que es un camino constante y ha tenido un gran impacto.

“Emocionalmente es bastante fuerte, en mi caso me siento más en contacto con mis sentimientos y empático con la sociedad”, comenta.

Tras el diagnóstico, ahora vive de una manera diferente: “se que no me estoy muriendo, pero a raíz de eso trato de disfrutar cada momento y ser feliz, sonreír a cada que puedo”.

Y agregó: “hay que hacerse la prueba, documentarnos sobre el tema y hacer algo en pro de la comunidad en general ya que todos estamos expuestos, el ayudar a disminuir el impacto del VIH nos ayudará a desaparecer la enfermedad”.

Te cambia todo: Rafael

Creyó que a él no le iba a pasar, se descuidó, no uso preservativo y hoy vive con VIH.

Hace tres años lo diagnosticaron con VIH, “al momento de descubrir cambia tu panorama de todo, se da uno cuenta que uno es tan vulnerable y entiendes que las acciones que hagas pueden tener consecuencias negativas”.

Él entró en un proceso largo para poder asimilar lo que está pasando, su vida cambió, y decidió no compartir esto ni con su familia ni con la gente que lo rodea, pues teme al rechazo.

Por esa razón, no le ha dicho a sus seres queridos que él tiene VIH, reconoce que vivimos en una sociedad que aún no logra comprender esta enfermedad.

Sin embargo, su estilo de vida cambió la raíz del diagnóstico, se considera que es una persona más consciente y saludable.

“Hay que ser conscientes de nuestra sexualidad  y no tener la mentalidad de que ‘a mí no me va a pasar’; hay que llevar una vida sexual responsable,  practicar un sexo seguro porque hay decisiones que aveces traen consecuencias que no se pueden reparar”.

No hay que discriminar: Luis

Tiene 29 años y trabaja en la Secretaría de Marina, un descuido lo llevó a adquirir el VIH. No se cuidó al tener relaciones sexuales, y esa persona era portadora.

Hace tres años fue diagnosticado y raíz de eso su vida cambió. Ha sido un proceso largo para asimilarlo, por lo que cree que es algo que ahora ya lo maneja.

Ha logrado aceptarse y no engancharse con lo que las personas piensen de él.

Sin duda a raíz del diagnóstico su vida cambió, ahora tiene que vivir con un tratamiento de por vida y tomarlo diariamente, pero también tomar medidas preventivas que le permita desarrollar una vida sexual plena sin riesgo de transmitir el virus a otra persona.

Tener VIH no tendría que ser una causa de discriminación, por ello piensa que tanto familiares como amigos que los quieran aceptar son bienvenidos en su vida.

“Hay que tener más conciencia al momento de estar con alguien, hay que cuidarse. Hay que vivir la vida al 100% pero siempre tomando medidas de seguridad tanto para ti como para los demás”, puntualizó.