‘El VIH llegó a mi casa‘

Jazmín Suazo
El Mundo de Córdoba

Hace poco más de 20 años Nora (nombre ficticio) se enteró sobre el VIH. Los síntomas que tenía jamás la pusieron sobre aviso, pensó que se trataba de otra enfermedad común, pero la noticia le vino como balde de agua fría.
VIH dijo el médico cuando le dio el diagnóstico. No podía creerlo, sólo había tenido una pareja que en ese entonces era su esposo.
Es por eso que dice la enfermedad llegó a su casa, no salió a buscarla. Hoytiene 57 años y a excepción de padecer el virus, goza de buena salud y gracias a los tratamientos oportunos y continuos ya tiene 21 años con el padecimiento.
Recuerda que al tener varios días sintiéndose con tos, temperatura y el cansancio la vencía cada vez más y el hambre se le fue de momento, al acudir al médico por primera vez le dijeron que se trataba de una infección y sólo tomó antibióticos que no la mejoraron, pero al pasar los meses y hacer la prueba le confirmó lo que nunca imaginó, el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH), y lo primero que pensó es que se trataba de una equivocación.
“Apenas tenía 36 años, me había casado a los 23, con la esperanza de salir adelante con mi familia. mi esposo trabajaba como mecánico en otros estados del país”, dijo Nora.
Una vez se fue a trabajar a Estados Unidos, y según calcula, fue en ese entonces cuando por parte de su pareja lo adquirió.
“Era una mujer dedicada a mis hijos, a mi esposo y al hogar. Pensé que era una enfermedad de las trabajadores sexuales y homosexuales, pero no fue así. Me hicieron una y otra vez la prueba para confirmar: tenía VIH”.
Ahora recibe atención médica en el Centro Ambulatorio para la Prevención y Atención del VIH/Sida y otras Infecciones de Transmisión Sexual (Capasits), en Río Blanco.
En un principio llegó a tomar 15 pastillas al día para contrarrestar el virus que ahora viaja por su sangre, pero con la ciencia ha reducido el número de medicamentos.