Reafirma titular de Sedesol: con mil pesos al mes come una persona

AVC

Xalapa, Ver.- En la comparecencia del funcionario público ante el congreso local, fue motivo de críticas la entrega de despensas -como un apoyo único- para las familias que se quedaron sin empleo por el aislamiento social que generó el virus Sars CoV-2.

En todo momento justificó que el apoyo se dio con “orgullo” y para paliar la crisis y el desempleo beneficiando a más de 57 mil familias a las que se entregó el recurso que permitió sobrevivir 15 días, en los más de 8 meses que lleva la pandemia.

Ante lo reiterado de la pregunta, fue adaptando las respuestas a los diputados locales. En inicio defendió que el recurso que se entregó a las familias vulnerables al virus Sars CoV-2, les alcanzaba para comprar una despensa, con la que se podría vivir por un periodo de un mes.

Los alimentos, dijo, se seleccionaron de un listado que publicó el Coneval, en el mes de abril, en el que se determina qué alimentos integran la canasta básica. De ahí se seleccionaron algunos de ellos y el costo promedio era de 978 pesos.

En una segunda intervención, aclaró que con los productos seleccionados sólo se podría alimentar una persona por un mes; si las familias las integraban dos, la canasta solo alcanzaría para 15 días; si eran 3 o más integrantes, el periodo sería de apenas diez días.

En esa participación, reconoció que la mayoría de las familias a las que se les entregó el recurso “sin intermediario”, estaban integradas por 4 personas, por lo que difícilmente lograron comer más de dos semanas.

Cuando Guillermo Fernández fue increpado por Omar Miranda, quien buscó la lista de alimentos del Coneval -que incluye 40 productos-, el funcionario se vio obligado a aclarar que la despensa que ellos presupuestaron incluyen alimentos de la zona rural, pues para ellos iba enfocado el apoyo.

“El día de hoy me día la tarea de pasar a comprar con los mil pesos que ustedes amablemente, como ya lo han dicho, de su presupuesto, da estos apoyos y yo logré comprar esto mire: compramos 125 gramos de pasta, un aceite, un kilogramo de harina de maíz, leche en polvo, 245 gramos de atún, frutos secos, 200 gramos de jamaica, dos kilos de azúcar, avena, arroz, chocolate, sardina, paquete de pilas, paquete de galletas maría, café, un kilo de frijol, golosinas de amaranto y un litro de leche alpura”.

Al mostrar las dos bolsas y el comprobante de pago, insistió que no es posible que una familia pueda subsistir con esos alimentos por un periodo de un mes, por lo que insistió que la postura del gobierno solo es un “cuento” que se confronta con la realidad de los grupos más desprotegidos.

En respuesta el funcionario dijo que no dudaba de que el diputado habría acudido a hacer el súper, sin embargo, destacó que los precios no son iguales en todos lados.

“Los datos que da el Coneval y del que saca la canasta básica (…) los publica con un precio promedio, pero no puede ser específico de cada lugar, sin embargo, estamos usando la canasta básica rural”.

En ese sentido, dijo, se hizo un ejercicio para comprar tortilla, trigo, arroz, carne, res, pollo, pescado, “la misma tabla que usted tiene, y quitamos algunos ingredientes como galletas, cosas que no tenían sentido, y tuvimos que ajustarnos a un presupuesto”.

Dijo estar consciente que la despensa no iba a resolver por completo la crisis económica de las familias, sin embargo, la federación y los municipios también hacen lo suyo, por lo que el Estado solo atendió un segmento de la población que estaba desprotegido.

Ante la postura del funcionario, quien defendió la entrega del apoyo, el panista le llevó las dos bolsas de lo que compró en la central de abasto y lo retó a verificar la efectividad de las acciones que se implementan en Sedesol, alimentándose con la despensa por un mes.

“Les ha dado de más a los beneficiarios porque son 978, ahí les deja 22 pesos, como a Bartola, para que pueda ver qué más hace (…) se la voy a acercar para que me diga si acepta o no el reto”, ironizó.