La música es mi mundo: Elena Repka

Jessica Ignot
El Mundo de Orizaba

Ucrania es el país que la vio nacer… México la adoptó, y la ciudad de Orizaba la cobijó y le dio un hogar, en donde lleva ya viviendo desde hace más de 23 años.
Es Elena Repka, pianista, compositora e intérprete y profesora de danza y actuación. Desde niña sintió amor por el arte y supo que debería dedicarse a esto.
“Elena Repka es una persona como todos nosotros, normal y que me gusta mucho mi trabajo. La música es mi mundo y me siento muy orgullosa de poder dar mis conocimientos, y transmitir mi pasión a tan lindo pueblo mexicano”, comentó.
Desde pequeña, cuenta, le gustaban todas las expresiones artísticas, pero especialmente la música. Fue por eso que en la adolescencia decidió estudiar música, que si bien fue muy difícil, hoy se ha convertido en una pasión.

El sueño
Su sueño fue siempre ser pianista y maestra, ser artista y dedicarse al arte. Principalmente a la música, que puede hacer llorar o reír, pero sobre todo puede hacer sentir a una persona.
Su madre, la recuerda, era una narradora muy buena, era doctora, pero era una persona muy culta y amante de las artes.
Nació en Kiev, Ucrania, donde estudió en la Escuela Nacional de Música, en el Instituto Nacional de Música y Pedagogía, así como en el Instituto Nacional de Cultura.

Fundación
Llegó a Orizaba hace 23 años y organizó y fundó la Academia Rusa de Música y Canto en donde es maestra, concertista y compositora.
Su primer acercamiento con la música lo tuvo en la adolescencia, alrededor de los 11 años; relata que ella ya tenía que pensar en su futuro, y como desde niña tenía gusto por la artes, pensó que a eso se tenía que dedicar.
Afortunadamente su mamá siempre la apoyó, y ella guarda un profundo agradecimiento por todo el apoyo que le dio para que se pudiera dedicar a la música.
Estudió música, y fue difícil, pues tuvo que pasar por varios sufrimientos de creación hasta lograr hacer música.
Los esfuerzos fueron bastantes, pero sabía que si dedicaba tiempo, creación y fantasía, podía lograr hacer música.
Ese sufrimiento de creación la llevó a escribir un libro con sus composiciones musicales para piano, instrumentales, para grupo de cámara, así como canciones para varios tipos de voces.

Frente a frente
Su libro se llama “Tede a tede” que traduce en español, “Frente a frente”; y sí, a través de la música y sus composiciones busca estar frente a las personas, con un lenguaje sincero y honesto, donde salgan a flote las emociones y sentimientos.
“Mi música habla y me gustar estar en frente y sincera, con sentimientos sinceros”, comentó.
Su música se forma de experiencias personales, de dolor, de alegría, de tristeza… Ella escribe esas emociones y sentimientos en forma de notas.
“Queremos transmitir qué sentimos y tener resonancia en las personas que nos escuchan o nos leen”, comentó.
Su pasión y su amor por la música la ha llevado a trabajar como maestra y enseñar a nuevas generaciones. Porque ser maestra, dice, no sólo es enseñar lo que sabe, es aprender y crecer de los alumnos.
“Crece uno como maestro y como músico. Si quieres aprender, empieza a enseñar porque cuando damos, recibimos”, comentó.
Elena Repta ha recorrido varios países con su música, dando conciertos y clases. Pero México, dice, la ha cobijado y le ha dado un gran impulso, “es mi más grande experiencia que tengo”.