Sixto Cabrera, Voz orgullosa del náhuatl

Traductor y poeta nahuahablante es uno de los creadores literario más importantes de la región; ha trascendido su voz que cuida y respeta la lengua materna, pues su obra ha sido traducida a 5 idiomas

Yamilet Gámez

El Mundo de Orizaba

Soledad Atzompa.- Lograr escribir un libro es todo un reto, más aún si se trata de un libro en lengua indígena; de estos retos nos habla Sixto Cabrera González, poeta, escritor nahuablante.

En el marco del día Nacional del Libro que se celebra en nuestra país cada 12 de noviembre, como homenaje a la Décima Musa Sor Juana Inés de la Cruz, la mayor figura de la literatura hispanoamericana del siglo XVII, resaltamos el trabajo en lengua materna.

Y es que la lectura no sólo proporciona información sobre determinados temas, es un instrumento para el desarrollo, a través de ella se educa a los ciudadanos, se crean hábitos de reflexión y análisis, se desarrolla el pensamiento crítico, la concentración, entretiene, se recrea y se fomentan valores.

Sin embargo, las personas que habitan en zonas indígenas tienen poco acceso a materiales en su lengua original y para quienes pretenden abrirse paso para crear contenidos literarios en su lengua, la carrera no ha sido fácil.

Su obra traducidanen cinco idiomas

Sixto Cabrera González, es traductor y poeta nahuablante originario del municipio serrano de Soledad Atzompa.

En 1994 obtuvo por parte del Gobierno del Estado a través del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes, un estímulo para la creatividad artística y cultural.

En el 2009 obtuvo una beca en la categoría de Jóvenes Creadores en Literatura Náhuatl por parte del estímulo a la creación y desarrollo artístico de Veracruz.

Es autor de los poemas Vestigios Incipientes, Xantil Tlakuikal (canto de piedra) , Xochitlikonex tlauil (polen de luz), Iknoxochitlakuikaltij (poema huérfanos), Tlasojxochikuikanintij, iuan se temiktli (poemas de Amor y un sueño); su obra ha sido traducida al inglés, portugués, catalán, francés e italiano.

A participado en la creación de antologías a nivel nacional e internacional; ha traducido del español al náhuatl varios libros, además de colaborar para diferentes revistas y suplementos culturales del país y del extranjero.

“Por hablar náhuatl, se sienten inferiores”

En diferentes comunidades indígenas es común que los padres pidan a los maestros enseñar sólo español, pues consideraban que su lengua materna no es útil o tienen temor de que los menores pueden ser víctimas de discriminación.

En el caso del poeta, desde hace 20 años, se ha enfocado en la escritura y poesía náhuatl, pero el camino no ha sido fácil.

“En un principio renegué de mis raíces indígenas, pensando que el náhuatl sería un estorbo para mí, cuando fue todo lo contrario, por eso digo que la escritura me descubrió a mi y no yo a ella y es así como la literatura náhuatl me ha abierto puertas.

Recuerdo que en una presentación en la Casa del Poeta, en la Ciudad de México, y en otras presentaciones me nombraban como poeta nahuablante, pero yo escribía y leía en español, era contradictorio, pero al final de la ronda se me acercó un escritor y me dijo que si yo conocía el náhuatl, porqué no escribía en mi lengua materna, habló conmigo y surgió el interés, me involucre más, pero fueron otros los que insistieron para que yo me acercara al idioma de mis padres, de mis abuelos”.

Continuar en la literatura náhuatl, le ha permitido llegar al extranjero y poner en alto el nombre de México y el poblado de Soledad Atzompa en alto, dando a conocer el idioma náhuatl.

“Nos han orillado a pensar que nosotros no valemos, pensamos que el español nos abre el camino pero ahora vemos que otros están estudiando nuestra lengua, que se están involucrando en nuestra cultura y nosotros no lo podemos hacer y es algo lamentable que estando ahí no lo hagamos y que de otros países vengan a descubrirlo, por eso es un reto para mi seguir descubriendo y dando a conocer mi cultura”.

No es fácil escribir en lenguas originarias

Sixto recuerda a varios escritores que se dieron a conocer hace 20 años cuando comenzó a dar a conocer sus obras, sin embargo, actualmente la mayoría ya no sigue escribiendo y esto se debe a las dificultades que esto implica, principalmente económicas.

“Desafortunadamente hay altibajos, hay situaciones con las que hay que lidiar y entre estas están las necesidades inmediatas y con la  literatura no se pueden cubrir, hay que comer, hay que suplir a la familia y hay que trabajar.

Por eso varios escritores nahuablantes se han quedado en el camino, creo que de los que conocí soy el único que sigue”.

Mencionó que en el municipio de Soledad Atzompa, no hay algún otro escritor nahuablante debido a que no hay promoción de la cultura.

“Por desconocimiento, por ignorancia y por necesidad tenemos que hacer otras cosas y no nos enfocamos en la cultura”.

Destacó que sus obras las pudo desarrollar por medio de programas e instituciones, ya que editar un libro es costoso, por ese motivo aún tiene obras que no se han podido plasmar.

“Es costoso editar un libro, no hay apoyos y la literatura no se vende como uno quisiera, por eso mis obras están detenidas pero sigo escribiendo”.

Mínimo el apoyo de autoridades

Al involucrarse en la lectura en lenguas originarias, permite a los autores impulsar su trabajo, ya que por parte de las autoridades, el apoyo es mínimo, dado que no es redituable como el comercio.

“Escribir en lengua materna es un acto de resistencia, hacia la influencia que hay para aprender otras lenguas como el inglés, francés, y aunque no hay nada de malo en aprender otra lengua, como mexicanos, es importante valorar y aprender las sonoridades de nuestras raíces.

La literatura no es redituable para el Estado; en cada sexenio, cada año el presupuesto para la Cultura es cada vez menos y esto es quizá porque las autoridades le tienen miedo a la cultura, pues un pueblo culto no es fácil de engañar”.

Por ello es importante que los jóvenes, aquellos que están descubriendo su talento por la escritura en lenguas indígenas, insistan en la preservación y promoción.

“Se van a caer, pero hay que levantarse, sacudirse el polvo y seguir adelante, hay que seguir creando, seguir resistiendo.

Van a encontrar quien les diga ignorantes, pero hay que seguir adelante, hay que leer, la lectura nos permitirá salir adelante, salir de la ignorancia”.

Muestra de su arte

Con este poema en 2014, Sixto Cabrera González, inició la cruzada “Marcha Nacional por la preservación de las Lenguas Indígenas” que lo llevó a visitar más de cincuenta lugares de los estados de Veracruz, Tabasco, Estado de México y Tlaxcala y tuvo una mención especial en la XXX emisión del Premio Mondiale di Poesia Nosside, en Regio Calabria, Italia.

Panolistli

Piltontli moyolkokojtinemi iuan nemi ichtakatsin,

tlampa tonatiu, ojpitsauakej

kemi atsonkali.

Mayantinemi iuan i ikxipan

ik tlatlaixtli panotinemi Matlalkueyotl.

Amo kimati tlajkuilos ipan iyolo,

san kimati tekolchiuas

iuan kejkemanti, uitstoka

iuan xochiarujas kiololoua.

Kuitlapan kokoltiuits ka yolilistli,

ualika se kuajtlanapalol,

se xochinapalolistli,

sekime tlakilotl,

sekime temiktij pampa tlanemakoyan kimaijitos.

Mokuepa,

tlejkotiuits san Auakatlajapan

iuan kikuitlapanmama

intlikonexyo ikniuan yomike.

 

Traducción al español

 

Travesia

 

El joven camina triste y en silencio,

recorre bajo el sol, veredas

que semejan la cabellera de agua.

Deambula hambriento y descalzo

por las laderas de Matlalkueyotl.

No sabe escribir en la tabla de su alma,

sólo sabe de hornos de carbón

y a veces, planta cardos

que cosecha rosas.

Trae en su espalda cicatrices de la vida,

un manojo de leña,

un ramillete de flores,

unas frutas,

unos sueños para venderlos en la plaza.

De regreso,

trepa la sierra por Auakatlajapan

y lleva en su espalda

las cenizas de sus muertos.