La leyenda del Puente de los duendes

Una de las leyendas de Tehuacán es la del Puente de los Duendes. (Foto ilustrativa, Pixabay)

Redacción

En nuestra ciudad se cuentan un sinfín de leyendas, algunas muy singulares y terroríficas, unas más conocidas que otras, pero todas igual de interesantes. Una de estas es la leyenda del Puente de los Duendes, ¿La conoces?

Cuenta la leyenda que en uno de los caminos de Tehuacán existe un puente de piedra, el cual está dominado por duendes que atraen a sus víctimas, las arrastran hacia la parte baja del puente, haciéndolas desaparecer sin dejar rastro.

Una noche de invierno, un hombre de oficio campesino salió de una fiesta y sintió mucho frío, por lo que decidió ir en busca de leña para encender una fogata.

En su búsqueda llegó cerca del puente, donde se percató de una gallina grande y gorda, y debido a que además de frío tenía hambre, decidió atrapar al animal.

Hizo varios intentos de agarrarla y no logró, pero en un momento se percató de que ya estaba parado en uno de los extremos del puente, invadiéndolo el temor debido a que conocía que en ese lugar había duendes.

Desesperado intentó cruzar rápido, pero cuando estaba a la mitad de la estructura, sintió que esta se venía abajo.

Lo que alcanzó a ver a continuación, fue a aquella gallina que se transformaba en un duende, que lo agarraba y arrastraba hacia abajo del puente.

Sentía el cuerpo adormecido y lo único que atinó a hacer fue rezar, acto seguido, oyó unos gritos lastimeros y el duende lo soltó y se alejó.

Como pudo, el hombre se levantó y sacando fuerzas, comenzó a correr rápidamente hasta perder el conocimiento.

Cuando despertó ya era de día, y creía que todo había sido un mal sueño, fue entonces que se percató de que su ropa estaba cubierta de plumas blancas bañadas en sangre. Jamás volvió a acercarse a ese puente.