Recupera Ixtac pieza histórica

Raymundo García G.

El Mundo de Orizaba

Autoridades municipales de Ixtaczoquitlán recuperaron un cañón que fue empleado en la Batalla de Escamela hace más de dos siglos, el cual fue colocado en la entrada de este municipio para recordar esta gesta heroica.

Ayer el alcalde Miguel Angel Castelán Crivelli acompañado de autoridades del Gobierno del estado, develaron la placa conmemorativa colocada en el monumento donde quedó instalado el cañón de más de 200 años de antigüedad, en el camellón que se encuentra previo a los arcos del municipio.

“Es un monumento que cuenta mucho para nosotros como ciudadanos el recordar un acontecimiento de gran importancia que tuvo lugar en este municipio”, dijo el Alcalde Miguel Angel Castelán Crivelli, quien destacó que es de suma importancia rescatar los valores cívicos del municipio.

Y es que hace dos siglos en este lugar se libró la batalla de Escamela la cual fue una acción militar el 26 de octubre de 1812, como consecuencia de la Guerra de Independencia que se vivía en aquella década, expuso el director del CBTIS 197, Francisco Hernández Hernández, quien leyó una reseña del hecho histórico.

Dijo que a lo largo de casi 11 años, tiempo que duró la independencia de México, tuvo que correr mucha sangre. Se libraron grandes batallas, Tenancingo, El sitio de Cuautla, De las Lomas de Santa María, Texmalaca, entre las que destacó en la zona centro de Veracruz, paso obligado de los españoles el 26 de octubre de 1812 la Batalla de Escamela.

“Fue la Batalla de Escamela parte de un movimiento estratégico con la finalidad de lograr la toma montañosa, y el valle de esta región de Orizaba, favorable debido a la estrategia ubicación entre los dos sitios, que deseaba conquistar José María Morelos, la zona Montañosa y el sureste de lo que hoy es la República Mexicana.

Ya que dicha toma resultaría vital para cortar la comunicación de la ciudad Capital de la Nueva España con el Puerto de Veracruz.

En la Batalla de Escamela hay varios sitios y ciudades implicadas, Acapulco, Oaxaca, entre otras, las cuales estaban en manos se los españoles y que los mexicanos deseaban recuperar.

Morelos estando en Tehuacán, se enteró de la situación en que se encontraba esta zona montañosa y el valle de Ixtaczoquitlán, por lo que consideró que era el momento de actuar con rapidez para tomar esta importante plaza, para los planes de Guerra de Independencia y así debilitar al enemigo.

Salió de Tehuacán el día 25 de octubre con un ejército formado por casi 10 mil hombres los cuales llegaron al valle, y envió a su representante para intimar la rendición de la plaza, negándose el jefe realista a llevar a cabo dicha capitulación.

Conociendo la respuesta de las tropas realistas, las tropas de Morelos avanzaron hasta llegar a 25 metros de la garita. Es el coronel Andrade del ejército Realista el que esperaba el ataque, por lo que al llegar a esta distancia las fuerzas insurgentes fueron recibidas con una descarga de artillería y fusilería, causándole grandes pérdidas, por lo que las fuerzas de Morelos retrocedieron para hacer la cometida.

Esperó a que las fuerzas de Santa Catarina y San Cristóbal llegaran a sus posiciones y se unieran con mayor fuerza a los rebeldes zoquitecos.

Ordenando Hermenegildo Galeana el ataque frontal y el mismo dirigió a la columna de Santa Catarina para tomar el control del primer frente de Escamela, Ixtaczoquitlán, desde cuyo sitio emplazó su artillería e inició la batalla.

Ante los fuegos de Galeana y de Morelos el Coronel José Antonio Andrade a las 11 de la mañana de aquel día, determinó la retirada. Morelos, el Siervo de la Nación era dueño de la plaza del Valle. El insurgente había dado una muestra más de su genio militar al alcanzar esta victoria.