Vence al cáncer tomando el control

Betsabé Cárdenas García
El Mundo de Córdoba

Fortín.- Después de haberle dado seis meses de vida por presentar un tumor en la pierna izquierda, la abogada Jenny Luna Martínez, diez años después relata que gracias a su fe y perseverancia logró vencer esta enfermedad sin perder ninguna parte de su cuerpo.
Y ahora, disfruta su vida con lo más valioso que tiene, que es su hijo.
Adversidades en su vida como el divorcio y enfermedad del cáncer, vinieron a hacerla descubrir la fortaleza de su ser así como luchar por sacar adelante a su único hijo, descubrir el amor propio y ayuda a los demás.
“Me diagnosticaron cáncer de hueso hace diez años; empecé a tomar quimioterapias y de primera instancia me dicen que tengo seis meses de vida y me tienen que desarticular la pierna izquierda para poder salvarme y el tratamiento tenga éxito.
”En el Seguro llevé mi tratamiento, conocí dos oncólogos quienes me aclararon que era un tratamiento muy agresivo; empiezo a trabajar con la cuestión emocional y también la parte médica y en esta etapa me acerqué mucho a Dios, que es parte del éxito del tratamiento del cáncer“.
La abogada agrega: ”Empiezo a darme cuenta desde el porque desde mi punto de vista yo había generado el cáncer al guardarme muchas cosas… llegaron a mi vida libros de cómo estaba científicamente comprobado, cómo las emociones tenían que ver con las enfermedades. Ahora traigo una prótesis de titanio con la cual ya camino, pero recibí 21 quimioterapias en total“.
Después de la última quimio los doctores le dijeron que el tumor se había reducido y que necesitaba otras 15 quimioterapias más, ”entonces pasa algo muy especial para mí, que es un encuentro con Dios: yo le dije que tenían un hijo y dije que no me quería morir, que necesitaba otra oportunidad“.

Siete meses de angustia
Luna Martínez recuerda sus vivencias no con tristeza, sino con la frente en alto por permanecer de pie, completa y exitosa en esta enfermedad.
Fueron siete meses de angustia, desesperación, tristeza pero sobre todo de lucha, pues relata que las quimioterapias acaban con las energías y hubo ocasiones en las cuales pasaron hasta 15 días sin tomar bocado.
”A través del cáncer conozco el perdón, la humildad y lo que se llama resiliencia, convertir mis circunstancias negativas en oportunidades.
“Había desgastado mi tiempo en sufrir, en estar enojada, en estar triste… tenía todo para ser feliz y no me refiero a la cuestión económica sino que entonces estaba sana, estaba viva y cuando me dicen que tenía seis meses de vida, empiezan a pasar muchas cosas por la mente y me di cuenta que la felicidad y estabilidad emocional sólo dependían de mi y no de personas externas”.
Finalmente exhortó a las mujeres a revisarse y poner atención a todos los dolores en el cuerpo, por leves que sean, dando prioridad a la salud.
“El mensaje es que sean preventivas, acudan a revisarse. El tipo de cáncer que yo tuve me avisó a través de un pequeño dolor en la rodilla, entonces es importante atenderse a tiempo, darnos prioridad en salud, ya que si se detecta a tiempo se logra enfrentar el cáncer”.
Y reconoció que la base de la salud es la tranquilidad que se pueda lograr a través de la estabilidad emocional.
“Respecto a la terapia emocional, es muy importante que nos ayudan a descubrir que la tranquilidad y felicidad está en nosotros, que somos libres aún estando con una pareja; las mujeres somos pilares y los pilares tienen que estar bien fundamentados porque somos el espejo para nuestros hijos y demás personas”.