‘Con fe y amor vencí el cáncer’

Hace 13 años, Silvia se enfrentó a la lucha más importante de su vida, el cáncer de mama, “me aferré a la vida y a mi fe; gracias a Dios, a mi familia y a mis dos médicos estoy viva”

Lucy Rivas A.

El Mundo de Orizaba

Región.- La fe en Dios, el amor de la familia y pareja así como la perseverancia en seguir un tratamiento médico en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) han sido la clave para que Silvia venciera el cáncer de mama, y ha 13 años de su diagnóstico, cada año acude a valoración médica, prevenir y evitar una recaída.

Como mujer, reconoció que tenía la cultura de autoexplorarse, llegando el día en que se detectó una bolita, “obviamente tuve miedo de ver y saber qué es lo que era, e inmediatamente consulte a mi médico del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), como a un médico particular”.

Los dos médicos coincidieron que era una situación de fibrosis, le dieron medicamento y durante ese tiempo le decían que no se estuviera manipulando por que se podía lastimar; y pasaron alrededor de cinco meses.

“De repente un día me noté que la bolita ya había crecido, entonces fue mayor el impacto y preocupación, solicitaron una mastrografía, sin embargo, le fue algo difícil por que se decía que antes de los 40 años no se podía hacer el estudio, y eso atrasó un poco la detección del cáncer, pero dentro de los que cabe “gracias a Dios fue a tiempo”.

“Tuve muy buena atención por parte del Seguro Social, me hicieron una biopsia para quitarme la bolita” recordó.

De hecho, reconoció que en la mastrografía que le hicieron no se observaba que hubiera rasgo de algo maligno, “el médico estudió bien la mastrografía y fue en la biopsia cuando se detectó que era maligno”.

De ese diagnóstico fue en el año 2007, cuando recibió la terrible noticia de que era cáncer de mama a la edad de 39 años.

Tras el diagnóstico, la atención fue muy rápida, estuvo en un proceso de seis sesiones de quimioterapia en el IMSS, y posteriormente fue enviada a la ciudad de Puebla para realizarle las radioterapias, que en total fueron 26. Las cuales recibía de lunes a viernes, descansaba sábado y domingo y así sucesivamente.

“Doy gracias a Dios de haber caído en las manos de dos médicos fabulosos, y a pesar de que me quitaron una bolita como del tamaño de un limón chiquito, tenía buen pronóstico, por que ninguno de los ganglios que me quitaron estaba infectado y fue radical”, afirmó.

“Me quitaron 26 ganglios y ninguno salió infectado, me hicieron una mastectomía radical, me quitaron el seno y gracias a Dios bien, posteriormente no hubo problema para la cicatrización”, expresó.

Posteriormente, llevó un tratamiento durante cinco años, y actualmente está con chequeos anuales.

“Todos estamos expuestos a una situación así, y lo importante es saber que hacer ante este tipo de situaciones y sobre todo, que actualmente el cáncer de mama es curable”, afirmó que cada vez más la ciencia va avanzando, hay nuevos medicamentos y hay mayores posibilidades de salir adelante.

‘Apoyo familiar es fundamental’

Aseguró que cambio la visión de no tener miedo a la muerte, y es que destacó que cuando el diagnóstico es cáncer, una mujer o cualquier persona piensa en ese momento que se va a morir, “es un golpe muy fuerte, y es una palabra que nadie quiere oír, cáncer, es todo un proceso el que se vive, tanto físico como y sobre todo emocional sobre lo que se va a enfrentar”.

Reconoció que gracias a Dios ella ha contado con el apoyo de su esposo, “su amor, sus atenciones, cuando eso pasó, él me llenaba de información, y me decía tenemos que saber a qué nos vamos a enfrentar, y el decir tenemos, quiere decir que no estas sola, sabes que esta alguien contigo”.

“Cuando a alguien le da cáncer, le da a toda la familia, por el impacto que causa”. En ese entonces sus hijos estaban chiquitos y requerían de ella, “mi niña de 8 años y mi niño era un adolescente, y toda la dinámica cambia”.

“Yo creo que para bien, son procesos y experiencias que te fortalecen como ser humano, con la familia, con la pareja, los hijos, pero sobre todo se fortalece la fe en Dios, y la familia se une”, expresó.

Checarse es prevenir

El mensaje que quiere darle a las mujeres, primero es que no tengan miedo por que el  cáncer de mama es curable si se detecta a tiempo.

“El miedo nunca se va a quitar, cada uno lo vive de manera diferente, y durante este proceso yo me he encontrado con personas y mujeres que viven este proceso solas y aun así lo enfrentan, y les diría que sean valientes, el simple hecho de ser mujeres Dios nos da la fuerza”, expresó.

“Yo les diría que se agarren de su creencia, de su familia y sobre todo piensen en salir adelante, tengan fe y esperanza”, aunó.

En su caso, cada año recibe chequeo general, y aunque siempre va con temor, es preferible checarse.

Recordó que en su familia no existió antecedentes de cáncer, y a pesar de que existen muchos mitos, es bueno que las mujeres se acerquen a las campañas de detección, por que ha habido mujeres jóvenes de 22 años que ha tenido el diagnóstico, y ahí se rompen todos los mitos.

En el IMSS recibió mucho apoyo, y reconoció que algunas enfermedades y sobre todo el cáncer, son costosas, y en algunas ocasiones no hay dinero que alcance para cubrir los gastos de medicamentos y estudios.

En este caso, tuvo la fortuna de contar con el servicio del seguro social en donde no gaste en su tratamiento y le dieron todas las facilidades de estudio, medicamentos y médicos para cubrir todo el proceso.

“Ahorita que estamos en el mes de octubre, les aconsejo que no sólo exploremos y tener presente que tenemos que estar autoexplorando, y las que están en proceso que tengan esa esperanza de vida”, invitó.

Para finalizar, señaló “Doy gracias a Dios de haber llegado con personas y médicos que me atendieron a tiempo”.

 

PARA SABER II Mastectomía radical modificada:

El cirujano extrae todo el tejido mamario con el pezón y la areola junto con algunos de los ganglios linfáticos de la axila. Mastectomía radical: El cirujano extirpa la piel sobre la mama, todos los ganglios linfáticos axilares y los músculos pectorales. Esta cirugía rara vez se realiza.