Natural, orgánico y ecológico

Los alimentos orgánicos están en boga, pero sabemos ¿por qué?, conoce cuáles son las ventajas de este tipo de productos que tienen el fin de nutrir realmente al ser humano

Adriana Estrada
EL Mundo de Orizaba

El consumo de alimentos orgánicos ha ido en aumento de un tiempo a la fecha, por los múltiples factores que representan, pero ¿en verdad son mejores que los alimentos que consumimos normalmente?.
Los alimentos orgánicos provienen de un sistema productivo que permite sólo el uso de ciertos pesticidas y fertilizantes, mientras que los alimentos modificados genéticamente se deben a una técnica de mejoramiento, he ahí donde se corre el riesgo por el tema de la alteración genética, dio a conocer la especialista en nutrición Bárbara del Bosque Salmerón.
‘Actualmente los requerimientos para la certificación orgánica excluyen el uso de variedades transgénicas, aunque los estudios concluyen que hace falta evidencia científica fuerte para recomendar su restricción’, apuntó.
En el consumo de productos orgánicos se ha reportado un incremento en la sociedad, y la demanda ha crecido más que la oferta, pues el mundo está tomando mayor conciencia de lo natural y el cuidado que se tiene que dar en el medio ambiente, esto a pesar de que los productos orgánicos tienen un precio más alto que el convencional, pues se considera un ‘Producto Premium’, dijo la especialista.

Las diferencias
A los productos orgánicos también se les denomina como alimento orgánico, ecológico o biológico, pues su producción se desarrolla por medio de procedimientos ecológicos, aunque los puristas señalan que hay una gran división entre estos productos que son: natural, orgánico y ecológico, donde los procesos para que llegue a tu mesa son la clave.
Los tipos de productos orgánicos pueden ser vegetales, animales o sus derivados, y cuya producción y elaboración se da con sustancias naturales, pues no se emplean plaguicidas, ni fertilizantes, vaya, en resumen, ningún producto químico, lo que además los hace libres de hormonas, antibióticos, residuos de metales pesados, colorantes o saborizantes artificiales, así como de organismos genéticamente modificados, explicó la nutrióloga.
En el caso de los alimentos naturales, se presume que en éstos son los que han sido preparados con plantas, frutas y minerales.
En el caso de los ecológicos, se dice que durante todo su proceso de elaboración se tuvo que haber respetado el medio ambiente, incluyendo ahorro de energía, evitar uso de pesticidas, control la emisión de gases, por citar un ejemplo.
Señaló que de acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (conocida como FAO), un promedio de 30 millones de hectáreas a nivel mundial se utilizan para la producción orgánica; Australia tiene 12 millones de hectáreas con producción orgánica, considerado el país con mayor superficie destinada para está actividad; Europa destina 7 millones y América Latina produce en 5 millones de hectáreas.
Del Bosque Salmerón dijo que en general los aspectos positivos de los alimentos orgánicos puede considerarse principalmente por la disponibilidad de más antioxidantes y la ausencia de pesticidas y fertilizantes que pueden actuar como disruptores endócrinos.

Sin reacciones
Refirió que se ha observado que las personas con alergias a alimentos o a conservadores tienen menos crisis o reacciones cuando consumen alimentos orgánicos.
La especialista en nutrición destacó que para poder reconocer este tipo de productos es necesario buscar en el etiquetado el menbrete con USDA Organic o la de Orgánico de Sagarpa.
El consumo de este tipo de productos colaboran en el desarrollo y protección del sistema inmunológico, que a su vez ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares.
A diferencia de los productos orgánicos, que aportan grandes beneficios al cuerpo, los alimentos convencionales son sembrados, producidos y cosechados a base de fertilizantes y agroquímicos que aceleran su crecimiento, dejándolos fuera de todo valor nutricional, además de que ocasionan grandes daños de contaminación a la tierra.