La juventud es un defecto que se corrige demasiado pronto

Hands writing on old typewriter over wooden table background

L A   V O Z   E N    C O R T O

Por: Octavio Rodríguez Pasquel Bravo

Llegar a conocerse así mismo y vernos como nos ven los demás lleva años, se llama madurez, que pocos alcanzan en la vida, yo no lo he logrado y es posible nunca lo haga.

Con los que me he enganchado en discusiones bizantinas, han sido con mis hijos, de jóvenes y de niños por el deseo de pontificar, olvidando el viejo precepto, “nadie experimenta en cabeza ajena”. Ya mayores por costumbre o porque les asiste la razón, pero ya son más las veces que acepto contradicciones. Con los amigos en otra ocasión platicaré de conceptos extraños a mi pensamiento y que he oído sin rebatir. Bloquear alegatos debe ser un ejercicio corriente.

PREDICAR CON EL EJEMPLO

No pasa día sin que algo me recuerde a mi inolvidable padre Eduardo Rodríguez Pasquel, su calidad humana, su agilidad mental, su ingenio y tantas cosas buenas, aquí relato una de sus anécdotas. Alguna ocasión me dijo: lo que no hago nunca es discutir porque es difícil igualar criterios. A lo que respondí: claro que te gusta discutir, su respuesta fue “tienes razón”

EL ESCRIBIR PÚBLICAMENTE

Siempre he creído que es un abuso, pero ha servido para mantenerme lúcido, de esto no estoy muy seguro.

Actualmente son millones los que lanzan al aire sus comentarios, sus ideas, sus razones y sinrazones, espero por la proliferación en las redes sociales disimular mis incapacidades.

Los errores que cometí y sigo cometiendo los he visto reflejados en otras personas con mayor o menor medida. Algunos exageran y dan lástima.

Con los años se me ha cuestionado lo escrito sobre situaciones y personas, pero no he mentido al describirlas, aunque después he modificado mi apreciación.

No he lastimado conscientemente a nadie, no guardo rencores y sí he recibido afrentas de personas que no saben lo que son; no se conocen.

Escribo como al que le gusta cantar aunque lo haga mal. También porque he tenido la curiosidad de saber del pasado, que al desaparecer generaciones se pierden las costumbres y su historia que por sencillas que sean son parte de un legado en el que se puede espulgar y quedarse con lo que uno quiera.

CON LOS AÑOS

Uno sabe lo que es, no tiene que hablar de capacidades o de  pequeños logros, no se engaña a nadie y menos a uno mismo, todo nuestro tesoro es la familia, las personas que queremos que son las amistades, que nos haya gustado la gente y en forma preponderante el tiempo vivido y que hemos podido disfrutar.

Si añadimos no haber dañado a nadie ni mentido ni envidiado, que son trampas que debemos evitar, lo demás es superfluo, recordando lo que dice el viejo tango: pobres triunfos pasajeros.

He oído muchas veces aplicar la frase anciano venerable, lo primero ya lo logré lo segundo no me lo he ganado.

AÑADIDO

Por tantos años que he vivido he recibido en mi cumpleaños mensajes de amistad y cariño que me han llenado de alegría, quisiera correspondes a cada uno pero mi falta de práctica para envíos electrónicos me lo impide, los leo, los atesoro y quedan en mi corazón.

Muchas gracias

 

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