La carta al Secretario de Educación

Gino Raúl De Gasperín Gasperín

Diez meses después de haberse publicado la reforma al artículo 3º de la Constitución y seis de la expedición de la nueva Ley General de Educación, tanto la Comisión de Educación de la LXIV Legislatura de la Cámara de Diputados como la Comisión de Enseñanza de la Filosofía de la Federación Internacional y el Comité Coordinador del Observatorio Filosófico de México enviaron una carta al secretario de Educación para comunicarle las conclusiones del Coloquio “La Nueva Escuela Mexicana y la Filosofía para Niñas y Niños”, celebrado en el Palacio Legislativo de San Lázaro el 4 de marzo de este año.
La misiva le puntualiza al funcionario exactamente lo que se espera cuando la secretaría que él tiene a su cargo se ponga a trabajar en el diseño del currículo educativo.
En apretado resumen, estos son los puntos medulares para la inclusión de la filosofía en el currículo escolar:
1. Llevar a cabo una vez a la semana Filosofía para Niños con una carga horaria de una hora y media.
2. Concebir al menor de edad como un sujeto social, entendido como un ente participativo, con capacidad crítica natural.
3. Abordar temas que sean de interés general para los menores.
4. La relación entre el docente y el menor… debe basarse en un enfoque comunicativo que parta de la relación sujeto-sujeto… Es decir, se trata de establecer una relación dialógica y nunca autoritaria entre individuos que interactúan. El menor participa con el educador y el educando participa con el educador en un proceso por intentar alcanzar tanto una comunidad de diálogo, como un entendimiento y explicación de determinado asunto.
A continuación insertan una nota en la que se indica: “Es evidente que en la actualidad dichas comunidades de diálogo no son usuales en el sistema educativo, ya que lo que prevalece es el monólogo o un diálogo en el cual una de las partes toma la decisión e impone su dominación sobre el otro”.
Ya entrados en materia, los firmantes de la carta señalan que entre la SEP y la comunidad filosófica “hay poca o nula comunicación”, y en la elaboración de planes y programas de estudio no se toman en cuenta sus opiniones ni en la forma ni en el fondo.
Además, exhortan a la SEP para que en las escuelas Normales se incluya la enseñanza de la filosofía “con metodologías y modelos epistémicos actualizados e inspirados al contexto nacional e internacional”.
Los legisladores solicitan, además, que exista transparencia en el presupuesto destinado para llevar a cabo la inclusión de la filosofía para niños y jóvenes, en todos los niveles educativos, “tal y como lo mandata la Carta Magna”. También se pidió que se establezca “Firma de convenios” con los legisladores para que no se convierta en letra muerta el artículo 3.º y “que la enseñanza de la filosofía tenga una visión descolonizadora; multicultural o intercultural; que se revisen las metodologías de pensadores críticos desde América Latina como, por ejemplo, Paulo Freire, José Martí, Simón Bolívar, etc.”, y que esta enseñanza se haga en la lengua propia de las comunidades indígenas para “incorporar el estudio de sus problemas específicos como son sus identidades, el lugar de su cultura en el contexto nacional, la discriminación hacia el indígena, las virtudes de muchas de sus prácticas ecológicas, etc.”.
El documento finaliza con una certera aclaración sobre la clase de Ética y civismo, para quienes creen o piensan que todo es harina del mismo costal: “En el Plan de Estudios y en los Programas de Estudio de Educación Básica, deberá quedar claro que la Ética es la disciplina filosófica que estudia los diversos códigos morales y su relación con la práctica. Partiendo de la experiencia histórico-social ‘trata de establecer la esencia de la moral, su origen, las condiciones objetivas y subjetivas del acto moral, las fuentes de la valoración moral, la naturaleza y función de los juicios morales, los criterios de justificación de dichos juicios’. Y el Civismo se circunscribe al proceder de una persona en tanto que está obligada a cumplir con sus deberes como ciudadano, que se remite de forma clara y precisa al respeto a las leyes y reglamentos, que contribuye al adecuado y correcto funcionamiento de la sociedad, que coadyuva al bienestar de los miembros de la comunidad”.
A estas importantes propuestas, la SEP respondió dos meses después, a través de la Coordinadora de Enlace pues el secretario está ocupado en otros menesteres: “Atentos a las conclusiones del Coloquio referido, mediante la presente comunicación se hacen del conocimiento a la Subsecretaría de Educación Básica y a la Subsecretaría de Educación Superior para que, en el ámbito de sus competencias, le proporcionen la atención que estimen adecuada y se logren con ello los propósitos de la Nueva Escuela Mexicana”.
Ya veremos próximamente cuál es la atención que “estiman adecuada” esas oficinas.

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