Cristóbal Colón 1492

Adriana Balmori de Amieva

El 3 de agosto zarpa por fin del Puerto de Palos, el marino genovés Cristóbal Colón, quién sin saberlo, dos meses después, el 12 de octubre al llegar al que creía su destino, establecía un parteaguas en la historia universal: el descubrimiento de un Nuevo Mundo. A partir de entonces la tierra ya no sería la misma, cambiaban los mares, los continentes, la gente, las razas, los idiomas, en fin, comenzaba una nueva carrera y una nueva era, era ya otro el mundo, un Mundo Nuevo.
Cristóbal Colón, un excelente navegante y cartógrafo, que decía ser genovés, detalla cuidadosamente un viaje para llegar a las Indias Orientales navegando el Océano Atlántico hacia el occidente; ya con la certeza que la tierra era redonda, trabajando en Portugal y presenta su proyecto al Rey Joao II, quien lo rechaza, lo mismo que en 1484 los reyes de Castilla, Francia, Inglaterra, los señores de Génova y Venecia. La reina Isabel de Castilla visionaria y audaz que era, lo consulta y lo sopesa, así cuando Colón insiste y va recomendado por Fray Hernando de Talavera, confesor de la reina y por la abadesa Sor Inés Enríquez tía de su marido, el Rey Fernando de Aragón, Isabel, acepta y firman las Capitulaciones de Santa Fe, mediante la cuales Colón es nombrado Almirante de la Mar Océana, virrey y gobernador general de los territorios e islas descubiertos o ganados y obtiene un diezmo de todas las ganancias que hubiera en dicha empresa. En total Colón hizo cuatro viajes al Nuevo Mundo, llenos todos de dichas y desventuras.
Es así que con la colaboración de Martín Alonso Pinzón, Vicente Yáñez Pinzón y Francisco Martín Pinzón y destacadas familias de marineros de la zona que se unieron a la empresa, como los hermanos Niño de Moguer, los Quintero de Palos y otros marinos de prestigio que seleccionaron las naves y supervisaron el reclutamiento de la tripulación pudo partir el primer viaje.
Zarpó del puerto de Palos el 3 de agosto de 1492 y llegó el 12 de octubre a la isla de Guanahaní, en lo que ahora son las Bahamas y la llamó San Salvador, siguió a las islas La Española, actual Santo Domingo y Haití nombre taíno dado por sus ocupantes nativos, siguió hasta  Cuba a la que llamó Juana, sin embargo, predominó por asociación al nombre nativo, el de Cuba. Volvió de La Española el 4 de enero, llegando a Palos el 15 de marzo de 1493. Fue recibido por los reyes de Castilla con grandes honores y gran beneplácito. Inmediatamente apuraron los preparativos para el segundo viaje, pues la noticia del descubrimiento había corrido por Europa y Portugal estaba por hacerse a la mar con una expedición.
El segundo viaje partió de Cádiz el 25 de septiembre de 1493, llegando a la isla Guadalupe el 4 de noviembre, descubriendo y explorando las Antillas menores, Jamaica y el Borinquen hoy  Puerto Rico. En los casi tres años que duró este viaje Colón se vio envuelto en toda clase de problemas y rebeliones de su misma gente por su mala administración. Regresó a Cádiz el 11 de junio de 1496 dejando a su hermano Bartolomé a cargo. Sólo un mes después llega a España, con lo que demuestra y reafirma su pericia y su fama de buen navegante. Trazando rutas seguras y más cortas, conociendo de vientos y mareas, acorta los tiempos de travesía. A su llegada el recibimiento de los reyes es frío debido a las numerosas quejas recibidas de parte de sus subalternos. Una vez aclaradas las acusaciones y reclamos, le autorizan un nuevo viaje.
El tercer viaje zarpó el 30 de mayo de 1498, desde Sanlúcar de Barrameda, lo acompañaba fray Bartolomé de la Casas. Llegó a la isla Trinidad; por primera vez tocó tierra firme al explorar la costa de Venezuela. El descubrimiento de la desembocadura del Amazonas le convenció de que estaba ante un continente, otro mundo, tierra infinita citó en su carta a los Reyes; sin embargo seguía pensando que era parte de Asia. En agosto de 1499 llegó Francisco de Bobadilla quien, con poderes de los reyes, encarceló en un barco a los tres hermanos Colón: Cristóbal, Bartolomé y Giacomo mandándolos encadenados a España, llegaron a Cádiz el 25 de noviembre de 1500. Los reyes a pesar de las quejas recibidas se inconformaron y reprendieron a Bobadilla por el maltrato dado al Almirante.
El cuarto y último viaje, salió de Sevilla el 3 de abril de 1502 hacia La Española. Le acompañaban su segundo hijo Hernando y su hermano Bartolomé. El 17 de julio desembarcó en la actual Honduras, donde encontró una barca con comerciantes mayas que le ofrecieron cacao, sin embargo no aceptó seguirlos a sus tierras en su afán de hallar un estrecho por donde continuar a las Indias, volvió el 11 de septiembre desde Santo Domingo, llegando con travesía difícil con meteorología adversa y mares agresivos el 7 de noviembre a Sanlúcar de Barrameda. Los reyes no autorizaron otro viaje.
Cristóbal Colón puede ser considerado el primer historiador de lo sucedido en América, ya que en sus Cartas, dirigidas a los Reyes Católicos y en su  Diario de viajes, junto con las más importantes noticias comentaba sus impresiones sobre los nativos y las nuevas tierras descubiertas.