Lectura del Santo Evangelio según san Mateo 22,1-10:

En aquel tiempo, Jesús volvió a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo: “El Reino de los cielos es semejante a un rey que preparó un banquete de bodas para su hijo. Mandó a sus criados que llamaran a los invitados, pero éstos no quisieron ir. Envió de nuevo a otros criados que les dijeran: ”Tengo preparado el banquete; he hecho matar mis terneras y los otros animales gordos; todo está listo. Vengan a la boda“.
Pero los invitados no hicieron caso. Uno se fue a su campo, otro a su negocio y los demás se les echaron encima a los criados, los insultaron y los mataron. Entonces el rey se llenó de cólera y mandó sus tropas, las cuales dieron muerte a aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego les dijo a sus criados: ”La boda está preparada, pero los que habían sido invitados no fueron dignos. Salgan, pues, a los cruces de los caminos e inviten al banquete de bodas a todos los que encuentren“.
Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala del banquete se llenó de invitados.
Palabra del Señor.

Este día domingo, Dios Padre invita a todos a la fiesta de boda de su Hijo y la Iglesia; boda que se hace presente en la Eucaristía, sacramento del amor. Dios invita a todos los cristianos a este banquete, aunque no faltan quienes no valoran la invitación de Dios y ponen muchos pretextos: tengo que estar con mi familia, tengo que ir a jugar futbol, me llegaron visitas, estoy muy cansado, no me nace, etc.
En el fondo todo ello es un desprecio a Dios Padre, porque el banquete ya está listo, las campanas invitan a todos los fieles a la fiesta, ojalá no desprecies esta llamada. A este banquete de bodas están invitados todos los hombres, buenos y malos, justos y pecadores. No importa que hayas estado alejado de la vida de fe, no importa que hayas cometido muchos pecados en tu pasado, Dios te está invitando, disfruta este día del Señor.