‘Hacemos tarea como podemos’

Antonio Arragán
El Mundo de Córdoba
Omealca.- Ovaldo y Osvaldo Ixmatlahuac viven en la localidad serrana de Coatica, a más de una hora de la cabecera municipal, donde a pesar que cuentan con todos los servicios básicos, no tienen acceso a internet, aquí no hay clases virtuales, por la falta de tecnología, los maestros suben a la localidad cada quince días a entregar material didáctico para sus alumnos.
Ambos menores tienen ocho y once años, hablan español pero su lengua materna es el náhuatl, no se apoyan de tabletas, celulares ni teléfonos, pues no hay señal satelital para estos aparatos, por lo que recurren a los libros de texto para realizar sus investigaciones y continúan con el curso escolar a distancia.
Por las mañanas, ambos realizan sus actividades escolares con una antología de fotocopias que pagan en ocho pesos a fin de continuar con sus clases a distancia, sus padres apenas saben leer y escribir, pero tratan de ayudarlos a llenar los formularios para que cuando llegue el profesor a recoger su material esté contestado.
“Aquí no hay señal de celular, hacemos como podemos la tarea, unas familias tampoco tenemos televisión en casa, nos gusta la escuela y queremos salir adelante para ser gente de bien y poder ayudar a nuestros papás”, señaló Osvaldo, quien este ciclo escolar ingresó a la secundaria, aunque no conoce a sus profesores, confía que pronto regresará la anormalidad.
En este lugar la mayoría de los niños por las mañanas cumplen con sus labores escolares y por las tardes ayudan a sus padres en el campo, son hijos de campesinos que se dedican al corte de café y hoja decorativa, aunque perciben menos de 80 pesos por jornal es su única fuente de ingresos.

Carencia…………………………..
Buscan sobresalir
“Aquí no hay señal de celular, hacemos como podemos la tarea, unas familias tampoco tenemos televisión en casa, nos gusta la escuela y queremos salir adelante para ser gente de bien y poder ayudar a nuestros papás”
Osvaldo Ixmatlahuac
Estudiante

Compromiso……………………….
apoyan a familiares
Algunos estudiantes, por las tardes ayudan a sus padres en el campo, son hijos de campesinos que se dedican al corte de café y hoja decorativa, aunque perciben menos de 80 pesos por jornal