Diagnóstico certero, un reto para médicos

AVC Noticias

Con la presencia del covid-19 el primer problema al que se enfrentarán los médicos es hacer un diagnóstico certero, porque aunque hay algunos síntomas más sugerentes de covid como la presencia de diarrea, la falta de capacidad para oler o degustar las cosas y la tos intensa, así como un cuadro más gripal en el caso de la influenza, no todos los pacientes presentan estos síntomas.
“El dolor de cabeza, la fiebre intensa y la tos la comparten las dos enfermedades, la ventaja que tenemos es que el diagnóstico de influenza por laboratorio lo tenemos bien montado y podemos hacerlo rápido, en una hora mientras que el de covid-19 tarda entre tres y cinco días así es que por descarte podríamos pensar que se trata de un covid”, señala Barrat Hernández.
En cuanto al tratamiento advierte que es parecido; a los pacientes sintomáticos se les receta medicamento para bajar la calentura y el dolor pero para influenza sí existe tratamiento específico a través de un antiviral como el Oseltamivír.
No obstante, indicó que para que el medicamento haga efecto debe suministrar entre las primeras 24 a 48 horas a partir de que se presenten los síntomas.
“Es importante que los pacientes ante los primeros síntomas respiratorios o de cuadro gripal deben ponerse en contacto con sus médicos para poder hacer el diagnóstico y dar el tratamiento temprano”.

RIESGO DE “COVINFLUENZA”
El médico agregó qué tal como ocurrió en la temporada más fuerte de dengue, podrían registrarse casos en los que un paciente manifieste al mismo tiempo covid-19 e influenza, lo cual agravaría su condición.
“Es muy probable que la condición se agrave porque el sistema inmunológico estaría compitiendo contra dos agentes infecciosos y por lo cual la respuesta inflamatoria sería más fuerte y precisamente es esta respuesta la que pone grave al paciente”.
Barrat Hernández señala que en general los virus tienden a ser celosos y no permitir que otro virus crezca, pero no es imposible.

ADVIERTE INICIO DE SEGUNDA OLEADA
El médico internista señaló que aunque en semanas pasadas los casos de covid-19 disminuyeron, tal como ha señalado la Secretaría de Salud federal, a partir del inicio de esta semana ha comenzado a incrementar el número de pacientes, al menos en el Puerto de Veracruz, “De hecho ya estamos empezando a ver un incremento en el Puerto de Veracruz.
Dos semanas previas a la actual se vio una disminución bastante sensible de casos tanto leves como graves, pero a partir de esta semana hemos empezado a ver más casos que nos consultan o que vemos a nivel hospitalario”.
Pero el doctor considera que “la segunda oleada” no tiene nada que ver los cambios ambientales sino con las malas políticas que se han implementado para la contención de la enfermedad. “El hecho de que se hayan relajado las medidas, que veamos a gente en la calle sin cubrebocas, que abran lugares que no deberían, es lo que generará que haya una mayor cantidad de pacientes”.
Lo anterior, opinó, genera una situación compleja en el sector salud que está ya agotado, exhausto y ahí viene la “segunda ola”. “Sí será una situación muy compleja, muy difícil de llevar y la única forma de contenerla es haciendo conciencia para que la gente se cuide.
El confinamiento no debió terminar, debe continuar, solo salir de los hogares exclusivamente para situaciones esenciales como la comida, medicamentos, atención médica, trabajos esenciales y nada más”. Por ello recomienda mantener el distanciamiento entre personas, la protección fácil y cubrebocas, al menos de tres capas; y añade que se deben usar ambos, además de tener lavado frecuente de manos, el uso de gel antibacterial.
Y agregó la invitación a la población para vacunarse contra la influenza porque a partir de la segunda quincena de octubre ya estará disponible. “Los efectos de la vacunación son insignificantes, sólo el 0.5 por ciento de las personas podrían presentar reacciones adversas como dolor, febrícula o cuadro captar al grave, pero la enumerada puede llegar a ser mortal”.