Don Juventino… al borde de la nada

Don Juventino es uno de los afectados del deslave de la calle 12 en Ixtac, quien además de quedarse sin patrimonio y forma de ganarse la vida, no sabe si será apoyado por el gobierno municipal

Carmen Lara

El Mundo de Orizaba

Ixtaczoquitlán.- Debido a las fuertes lluvias que se presentaron el pasado domingo en la región, Juventino Antonio Herrera Reyes está a punto de perder su hogar, ubicado en la calle 12, pues el agua generó un deslave que se llevó más de la mitad trasera de su casa junto con algunos de los animales que tenía para vender. Hoy, don Juventino vive en la incertidumbre y en el voladero.

A pesar de que el alcalde de Ixtac, Miguel Ángel Castellón Crivelli, acudió a su hogar el pasado martes para ver en qué condiciones se encontraba, Don Juventino señala que no le dieron una fecha exacta para ayudarlo, situación que le preocupa, pues el ya no puede vivir en su hogar, por temor a que se termine de caer.

“No nos dio una respuesta de que ‘vamos a ayudarlos así de volada’, yo pienso que más evidencia no puede haber, necesitamos una solución rápida, porque aquí ya no puede uno estar ni vivir, yo esto aquí porque tengo un animalito ahí arriba”, cuenta Don Juventino parado a un lado de lo que era su hogar.

‘Algo tronó’

Don Juventino platica que cuando ocurrió el deslave él estaba apunto de irse a dormir justo cuando escuchó que algo tronó y al asomarse, se dio cuenta que la mitad de su hogar se había ido, tras reponerse de la impresión como pudo rescató a algunos de sus perros y cochinos y salió de su casa sin tener a dónde ir.

Sin embargo, otros animales más fueron arrastrados por el deslave, y aunque quiso rescatarlos le fue prácticamente imposible, “yo quería rescatar a mis animalitos, pero me iba a ir con él al voladero, así que mejor perderlo a que me pierda yo también”.

Como pudo logró rescatar algunos de sus cerdos y salir de casa, pues temía que se fuera a ir por completo al voladero con él adentro. Desde esa noche hasta hoy, Don Juventino ha tenido que refugiarse la casa de su hija.

Recuperar algo

Y a pesar del peligro, por ratos se va a dar vueltas en su hogar para ir poco a poco sacando sus pertenencias y material a fin de recuperar un poco de sus cosas, pues es una persona que se mantiene totalmente de la venta de sus cerdos.

Don Antonio tiene 69 años, es viudo y vivía solo en su casa, un patrimonio que construyo hace más de 35 años, sin embargo, jamás imaginó que las fuertes lluvias causaran estragos irreparables en su hogar.

“Es la primera vez que me pasa algo así, había temblado y mi casita estaba bien, pero la lluvia hizo que la tierra se aflojara y se llevó todo”, dice con melancolía Don Juventivo.

Hasta el momento él no sabe si será reubicado, pues aunque las autoridades lo visitaron, no le dieron garantías de nada, por lo que vive al borde de la nada tanto por su hogar que se lo llevó el deslave así como sin saber si recibirá ayuda del gobierno municipal.

La crisis

Relata que en el momento del deslave no sintió nada, pues era más importante salir, sin embargo, después le dio una crisis nerviosa por lo que sucedió, pues sabe que su vida estuvo en riesgo.

Por otra parte, los vecinos de Don Antonio, aún con el riesgo que implica seguir en sus casas y que en cualquier momento se pueda presentar otro deslave, siguen en sus viviendas, pues se resisten a perder todo su patrimonio.