Recupera INAH 50% del patrimonio histórico y arqueológico dañado por los sismos de 2017

Interior de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, Tecamachalco. (Foto Melitón Tapia. INAH)

Redacción

Un 50% de los inmuebles históricos y arqueológicos que fueron dañados por los sismos de 2017, han sido restaurados, dio a conocer el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en un comunicado.

Son mayoritariamente templos religiosos construidos entre el siglo XVI y el siglo XIX, con un alto valor histórico, los que ya han sido restaurados y entregados, proyectos que fueron dictaminados y autorizados por las áreas normativas del INAH.

Aunado a ello, la integración de los expedientes ha implicado la visita a los sitios y un arduo trabajo de investigación, cálculo estructural y técnicas de restauración, así como elaboración de expedientes técnicos, procesos de licitación para adjudicación de contratos a empresas especialistas y mesas de conciliación con la aseguradora, tanto para el reconocimiento y cuantificación de daños, como para los procesos y costos de la restauración.

Por su parte, mediante la Dirección General de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural (DGSMPC), la Secretaría de Cultura lleva a cabo acciones de restauración, rehabilitación, conservación, capacitación y prevención en los bienes culturales que dan identidad y que son parte del patrimonio cultural de las localidades afectadas y que no recibieron recursos federales para su recuperación por parte de otros programas.

De las 321 acciones que fueron consideradas viables por este programa en 2019, 155 ya concretaron su proceso. Entre ellas se encuentran edificaciones civiles, religiosas, bibliotecas, teatros, casas de cultura, museos y escuelas; ubicadas en ocho estados del país.

Para este 2020, esta dirección general dictaminó como viables 400 solicitudes de apoyo en 10 estados: Guerrero, Chiapas, CDMX, Estado de México, Morales, Querétaro, Oaxaca, Puebla, Tlaxcala y Veracruz.

Gracias a estos apoyos se está dando atención a inmuebles en 138 municipios, con una inversión estimada de 333 millones de pesos y una generación de cerca de 8 mil empleos directos.

Cabe mencionar que, en materia de bienes históricos, la restauración es un proceso lento y meticuloso, debido a que a este tipo de patrimonio se interviene respetando materiales y técnicas constructivas originarias, así como las normas internacionales de restauración, amén de que se requieren estudios previos a la ejecución de cualquier obra.

Pese a la pandemia de covid-19, los trabajos en la recuperación del patrimonio cultural dañado por los sismos de 2017 no se han detenido ni se detendrán. De tal manera que en 2020 se tiene pronosticado que se van a recuperar 417 monumentos históricos y arqueológicos, así como 22 conjuntos de bienes muebles, lo cual, en conjunto se traducirá en un avance acumulado del 61% en la restauración del patrimonio dañado.

A la fecha, la Secretaría de Cultura y el INAH han devuelto a las comunidades 1,101 inmuebles restaurados, que corresponden a un 47% de avance; y, de los 688 paquetes de bienes muebles dañados, ya se han restaurado 103.

Del universo de inmuebles cuya restauración está a cargo del INAH, hay 639 aún en proceso y 600, fundamentalmente los de afectaciones más severas, en los cuales se continúan con los estudios y/o elaboración de proyectos de intervención.

De los inmuebles ya concluidos, 325 corresponden a Puebla; 211 al Estado de México; 167 a Morelos; 92 a Tlaxcala; 114 a Oaxaca; 76 a Guerrero; 48 a Chiapas; 26 a Tabasco; 14 a Veracruz; 21 a la Ciudad de México; y siete a Hidalgo.

En esta encomienda de recuperar el patrimonio cultural de México, la instrucción de la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto Guerrero, ha sido mantener una correcta aplicación de los recursos públicos, así como una ejecución eficiente, oportuna y de calidad de las obras.

Recuperar el patrimonio cultural es una tarea de largo aliento, sin embargo, el compromiso de la Secretaría de Cultura es no detener los esfuerzos hasta cumplir el compromiso: restaurar todos los bienes culturales afectados por los sismos de 2017. (Fuente: Boletín INAH)