Vive Córdoba ‘Grito’ inédito

Ana De la Luz
El Mundo de Córdoba

Con la frase improvisada en la arenga de “¡Vivan las y los héroes de la Salud”, a propósito de la pandemia de covid-19 que, en un hecho inédito obligó a los ciudadanos al confinamiento por las víctimas del virus para celebrar virtualmente y en silencio la noche mexicana, la alcaldesa Leticia López Landero emuló el Grito de Dolores que hace 210 años proclamó el cura Miguel Hidalgo pero que esta vez no tuvo el eco ciudadano.
Ante una plaza de Armas vacía vigilada por elementos del Mando Único, de Protección Civil y Tránsito municipal para evitar el ingreso de ciudadanos, sin el tradicional baile, ni algún invitado especial, la presidenta municipal acompañada de su esposo e hijos, siete ediles -cuatro regidores ausentes: primera, quinto, octava y décima- y directores de área se realizó la ceremonia protocolaria, donde hasta la lluvia faltó con la fuerza de otros años.
Aunque la transmisión en vivo se anunció que comenzaría a las 22:30 horas, fue minutos después cuando inició con una imagen del palacio municipal fondeada con la ondeante bandera nacional, el efecto de pirotecnia y confetti tricolor pero sin sonido, permaneciendo así hasta las once de la noche, lo que generó la inquietud y hasta molestia de algunos de los más de mil usuarios “conectados” en ese momento.
Después, apareció la imagen fija del director de Educación y Deporte, Jorge LópezTress quien entregó la bandera nacional a la escolta de Fuerza Civil al tiempo que el maestro de ceremonias anunció la entrada de la alcaldesa Leticia López, ataviada con el traje típico de “la cordobesa”.
Ya en el salón central, tomó su lugar para recibir el lábaro patrio por parte de los uniformados mientras la banda municipal tocaba la marcha solemne.
Luego se colocó en el balcón principal e hizo repicar la campana de Dolores preparada para la ocasión y enseguida entonaron el himno nacional. La fachada del palacio municipal fue decorada con luminosas banderas tricolores; hasta entonces más de 2 mil 500 personas seguían la transmisión del Ayuntamiento que tuvo algunas fallas de sonido.
“Cordobeses y cordobesas ¡Viva la independencia nacional!, ¡vivan los héroes que nos dieron Patria y Libertad!, ¡viva Hidalgo! ¡viva Morelos!, ¡viva Guadalupe Victoria!, ¡vivan las y los Héroes de la salud!, ¡Viva México!, ¡Viva Córdoba!, ¡Viva Veracruz!, ¡Viva México!, ¡Viva México!”, gritó la munícipe.
Tras despedir a la escolta con la bandera nacional que regresó a su nicho, López Landero liberó dos palomas blancas como símbolo de hermandad, unidad y libertad. Luego dirigió un mensaje agradeciendo “la generosidad, solidaridad y unión (de los cordobeses), al quedarse a celebrar en casa esta noche en familia, por la salud de tu familia y la salud de todos. Muchas gracias por hacer esto posible y por no bajar la guardia”, dijo al tiempo de que se escuchaba el ulular de la sirena de Bomberos.
Así, en una actitud respetuosa, los cordobeses atendieron la invitación de quedarse en casa. Fue un ‘Grito” sin la ciudadanía que forma la soberanía nacional. No hubo pueblo en el parque 21 de mayo que lució desierto; fue un Grito simbólico, en el confinamiento, ante un hecho insólito donde Córdoba se solidarizó con su silencio en la lucha contra la pandemia que ha cobrado millones de vidas en el mundo.