La vuelta a México en cinco leyendas

Marilú López Baca
Columnista invitada
Marco tiene 10 años y acaban de iniciar sus vacaciones. Cuando llega a su casa recibe una sorpresa mayúscula: la querida tía Nely, antropóloga, arqueóloga, socióloga, fotógrafa, pero más que nada, la mejor cuentacuentos que Marco había conocido, está de visita. Nelly viajaba casi todo el tiempo, por lo que tenerla ahora en casa era todo un festejo para el niño.
-Haré un viaje que siempre he deseado- le dijo la tía al niño. ¿Quieres venir conmigo?
El viaje que realizarían tía y sobrino sería una travesía especial e inolvidable. Recorrerían el país de norte a sur en sitios muy peculiares, en donde la magia de las leyendas se haría presente. Marco estaba realmente emocionado, y no tan solo por el hecho del viaje, sino porque sabía que la tía le contaría grandes historias que, muchas veces, incluían uno que otro fantasma.
Comenzarían en Mazatlán, para después tomar el ferry que los llevaría a Baja California, en donde Marco, asombrado, escucharía la primera leyenda que contaría su Nelly: la presencia de Piratas en México, con el mismísimo capitán Drake.
Posteriormente, irían a San Luis Potosí en donde, después de una noche de descanso, el niño escucharía la leyenda de La Maltos que, por cierto, es muy parecida a la de La Mulata de Córdoba, tan arraigada entre nosotros.
Al llegar a Veracruz, los viajeros se dirigirían al municipio de Yanga. Ahí, frente a la estatua del libertador, Marco escucharía La leyenda de Gaspar Nyanga.
Más adelante, el viaje hacia Chiapas permitiría al niño escuchar de labios de su tía, lo sucedido con La leyenda del chocolate para, finalmente, concluir en la Ciudad de México con la famosa leyenda del Niño Perdido.
El contenido y detalle de cada leyenda será un fascinante descubrimiento para los lectores del libro “La vuelta a México en cinco leyendas”, de Judy Goldman, texto de ágil lectura publicado por Ediciones Castillo que, además, cuenta con hermosas ilustraciones de Israel Barrón.
Parecería que este libro está dedicado a los jóvenes lectores, sin embargo, las leyendas son un tema que apasiona no solo a chicos, sino también a grandes y que nos permiten reflexionar acerca de que no importan los avances de la tecnología o de la ciencia, las leyendas están ahí, y forman parte esencial de la cultura de los mexicanos que, en cada poblado de la geografía nacional, han creado historias fantásticas acerca de personajes y acontecimientos propios de cada región del país, que se vuelven parte de su historia local y se transmiten a través de generaciones.
Me pregunto cuántas leyendas tendremos en todo México, cuántas de ellas son similares en algunos estados y cuántas otras se han conservado casi intactas producto de la tradición oral.
En una comida familiar, en una cena, en una conversación con amigos, en una actividad escolar o en el recorrido por una pequeña, mediana o gran población de nuestro país, las leyendas se hacen presentes y tienen un peso importante en nuestro patrimonio cultural, por lo que resulta imprescindible su rescate y permanencia para las nuevas generaciones.