Ser Orizabeño es algo maravilloso

Adriana Estrada

El Mundo de Orizaba

Ser orizabeño es algo maravilloso, pues es un orgullo pertenecer a una ciudad donde se es del trópico y de la montaña al mismo tiempo, y aprender a amar el clima, su historia y su gente.

Héctor Efraín Ortega Castillo es investigador y miembro de la Academia Nacional de Historia y Geografía de Veracruz, en Orizaba y de la Academia Mexicana de Educación AC., pero antes de todo eso es un orgulloso orizabeño, que ha sabido disfrutar la vida en Orizaba, aprender y apreciarla, lo que se ve reflejado en su forma de expresarse de la ciudad, que ha dado un cambio radical en los últimos años, resultado de un trabajo constante y que ahora se puede presumir más la ciudad de las aguas alegres.

Está evolución de la que tanto se ha hablado y se sigue dando en Orizaba, pues de ser una ciudad muy descuidada y sucia, ejemplo de ello, en 1992 el parque Apolinar Castillo que contaba con unos botes para basura y que siempre se encontraban rebasados en su capacidad y los desechos estaban esparcidos por el área verde, además del olor feo que se percibía en el lugar, mencionó.

De eso, a partir del año 2000 se empezó a trabajar en un cambio en el parque, pero fue a partir del 2008 que la ciudad tuvo un nuevo auge, rescatando espacios, empezando por el rescate de los poderes muncipales en 1991, al pasarlos del Palacio de Hierro al actual Palacio Municipal.

Desde su visión Ortega Castillo considera que el cambio

de Orizaba ha sido de 2008 a la fecha, una ciudad más bonita, cuidada y evolucionada, lo que se logró por el amor que se le tiene a la ciudad, y que guiado por alguien con visión, se logró la Orizaba que actualmente se tiene, y de la que todo orizabeño está orgulloso.

¿Qué significa
ser orizabeño?

El ser orizabeño refleja el orgullo de pertenecer a una ciudad, aún antes de que llegara la época de esplendedor, pues desde siempre el cariño por la ciudad lo lleva en el corazón.

Efraín aprecia que en Orizaba se pueda disfrutar de una lluvia y de un sol, así como de un clima caluroso y de uno frío, entre la neblina, pues la belleza de la ciudad, está desde su clima variable, pasando por su gente hasta por su historia y toda su cultura.

¿Cómo es el orizabeño?

Héctor Efraín considera que como orizabeño, que los ciudadanos son desconfiados por naturaleza, y un poco pedantes, aunque esto en “buena onda”, pero en todo esto un orizabeño se puede identificar rápidamente porque es gente que ama su ciudad y su cultura.

El trabajo que se ha logrado, es parte del resultado de ser desconfiados, pues a un orizabeño no le agrada que alguien externo llegué a decir qué se debe hacer, por eso es que se ha buscado el progreso de la ciudad a base de trabajo propio, pues el orizabeño es patriota y ama a la ciudad.

Las anécdotas orizabeñas

Efraín ha contribuido para distintas actividades en beneficio de la ciudad, es ya una parte de Veracruz y que ha sido testigo de grandes anécdotas durante el tiempo que lleva disfrutando de las  riquezas culturales con las que se cuenta.

Desde 1972 Héctor Efraín está en Orizaba, ciudad donde ha tenido muchas vivencias, experiencias y anécdotas que contar, pero una que ha marcado significativamente su trayectoria, fue en 1989 cuando en su época de Preparatoria participó en la obra de Don Juan Tenorio, presentándose en el IRBAO durante varias funciones.

Tal fue el éxito de la obra, que las autoridades muncipales invitaron al grupo a participar en los festejos del “Día de Orizaba”, aquel 18 de diciembre del 89 en el Teatro Ignacio de la Llave, sin duda, desde ahí se macarban ya parte de sus vivencias más queridas con la ciudad, pues cuatro años más tarde volvió a participar en otra obra teatral, recientemente participó en la obra de Drácula como Van Helsing, pero siempre manteniéndose activo en actividades culturales.